Economía

Alemania sugiere que los países rescatados cedan parte de su soberanía

  • Crece la prima de riesgo y caen las bolsas europeas ante la incertidumbre sobre el techo de gasto en EEUU · El departamento del Tesoro admite que, sin pacto, el país no podrá hacer frente a todos sus compromisos

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El ministro alemán de Economía, el cristianodemócrata Wolfgang Schauble, propuso ayer en una entrevista que los países que han sido rescatados financieramente cedan a la Unión Europea (UE) parte de su soberanía. Schauble no ha especificado los derechos soberanos que, según él, deberían ceder los Estados rescatados -por ahora, Grecia, Irlanda y Portugal-, pero podrían ser competencias fiscales y presupuestarias.

Además, en una carta a los diputados de la fracción de su coalición, dice que la crisis de la deuda no se ha solucionado con la cumbre del euro de la semana pasada. Schauble considera que "la integración debe avanzar y un Estado con problemas, que sea ayudado, debe ceder a cambio a la UE parte de sus derechos de soberanía". "Esto sería siempre mejor que expulsar a Estados endeudados de la zona del euro". Europa tendrá éxito sólo "si está claro que sus miembros no pueden salir del euro", opina.

En la misiva afirma asimismo que "sería un error considerar que la crisis de confianza en la zona del euro ha terminado con una única cumbre". No obstante, el titular de la cartera germana de Economía señaló que con el acuerdo de los jefes de Estado y de Gobierno de la UE, Europa ha dado un paso importante para superar la crisis griega y asegurar la estabilidad financiera de la zona del euro.

Schauble admite que la situación financiera de otros países de la zona del euro, que han sido penalizados por los mercados, no es tan preocupante, pero también les exige que mantengan los esfuerzos de consolidación fiscal y presupuestaria con el fin de evitar que se produzca un contagio. "Respetamos la independencia del Banco Central Europeo (BCE). Por completo. Y estamos a favor. No la criticamos. Esto debería ser válido también en sentido contrario", dijo, criticando indirectamente al BCE, organismo que en el pasado ha responsabilizado a Alemania de la extensión de la crisis de endeudamiento europeo con su postura.

Gran parte del partido de la recuperación o la recaída se juega ahora en Estados Unidos. La incapacidad de un puñado de congresistas de ponerse de acuerdo antes del 2 de agosto sobre el límite de la deuda sería una prueba difícil para la economía mundial, que se vería amenazada por una crisis de magnitudes inciertas.

El departamento del Tesoro estadounidense opina que tras el 2 de agosto, si los congresistas todavía no han acordado elevar el límite legal de la deuda, el Estado no podrá responder a todos sus compromisos. Como alrededor de 40% de su gasto se financia con endeudamiento, el Estado federal deberá elegir drásticamente qué pagos hará y cuáles dejará para más tarde. Eso significará la parálisis de algunas administraciones, una incertidumbre sobre el pago de las prestaciones sociales e incluso retraso en los pagos a sus proveedores.

"La nota AAA dada a la deuda de nuestro país sería rebajada", afirmaba el lunes el presidente Barack Obama. "Las tasas de interés subirían" y "correríamos el riesgo de provocar una profunda crisis económica, esta causada casi totalmente por Washington".

Según el FMI, cuando Estados Unidos crece un 1% "la mayor parte de los países del G20" gana alrededor de medio punto. Sin embargo, los economistas no han calculado qué pasa cuando el crecimiento en Estados Unidos se desacelera.

"Una pérdida de confianza en la credibilidad presupuestaria" de Washington "tendría repercusiones negativas mayores para el resto del mundo, visto el papel de referente mundial de los rendimientos sobre las obligaciones de Estado estadounidenses", advirtió el FMI. Lo cierto es que el crecimiento de la primera economía mundial mengua: bajó a 1,7% anual en el segundo trimestre, según las previsiones de los analistas antes de la publicación, mañana, de las primeras estimaciones del Gobierno.

A la espera del desenlace, la europeriferia sigue sufriendo. La Bolsa española bajó un 1,93% y perdió los 9.700 puntos lastrada de nuevo por la banca. Las pérdidas anuales del Íbex 35 crecen hasta el 2,19%. Al cierre del mercado nacional, la prima de riesgo española subía hasta los 332 puntos básicos respecto al bund alemán desde los 321 del martes. Además, Standard and Poor's degradó dos escalones su evaluación de la deuda griega, de CCC a CC, por el riesgo de suspensión de pagos que presenta el país.

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