Economía

Iberdrola aplaude la transición energética del Gobierno porque situará a España en cabeza

  • Ignacio Galán considera el Plan de Energía y Clima "ambicioso" y "diseñado con rigor" porque además es "realizable"

  • El presidente, de 68 años y reelegido por otros cuatro, enfatiza el éxito de haber apostado por el modelo sostenible hace dos decenios que los resultados récord de 2018 avalan 

Ignacio Sánchez Galán se dirige a los accionistas de Iberdrola este viernes en Bilbao. Ignacio Sánchez Galán se dirige a los accionistas de Iberdrola este viernes en Bilbao.

Ignacio Sánchez Galán se dirige a los accionistas de Iberdrola este viernes en Bilbao. / Luis Tejido · Efe

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, aplaudió este viernes en la junta general de accionistas de la compañía la política de transición energética del Gobierno de España, plasmado en el Plan de Energía y Clima y sus objetivos concretos. 

En concreto, el presidente de Iberdrola, afirmó que el documento presentado por el Ejecutivo de España "muestra una voluntad inequívoca de situarse a la cabeza en esta tarea". Y argumentó que es así por propuestas como el objetivo de alcanzar el 74% de generación eléctrica con energías renovables en 2030; proceder al cierre de la mayor parte de las centrales de carbón para 2025 y todas en 2030, así como la finalización de la producción con energía nuclear entre 2028 y 2035, y movilizar inversiones por unos 230.000 millones de euros en energías renovables, redes, electrificación del transporte y mejoras de eficiencia energética, con la previsión de crear 360.000 empleos.

En definitiva, para Galán, se trata de "un plan ambicioso", que cree que está "diseñado con rigor", porque además lo considera realizable. El Plan de Energía y Clima, sijo, puede proporcionar a España "una posición privilegiada en el proceso de transición energética, tanto por el aprovechamiento de nuestros recursos naturales, como por el desarrollo de nuevas capacidades industriales y tecnológicas". Galán también respaldó la poltíca energética y ambiental del Gobierno vasco, a través de su Estrategia Energética a 2030 y la Estrategia vasca de cambio clámatico Klima 2050.

Iberdrola no es la primera gran energética española que en las últimas semanas avala estos planes del Gobierno, y su respaldo era más que esperado, porque es la compañía que hace más tiempo apostó por un crecimiento sostenible que apostaba, sobre todo, por las inversiones en renovables y el abandono progresivo de la generación con combustibles fósiles. 

Y, como puso de manifiesto ante los accionistas de Iberdrola, fue una apuesta de éxito, con un modelo de negocio desarrollado desde hace dos decenios. Los resultados del ejercicio 2018 así lo avalan: ventas de 35.000 millones de euros, un 12,2% más; beneficio operativo de 9.350 millones, un incremento del 28%, y  un beneficio neto récord, de 3.014 millones de euros, un 7,5% más y contando que un año antes hubo un ingreso extraordinario de 216 millones.

Todo ello provocó el aplauso de los accionistas presentes en la junta este viernes en Bilbao, satisfechos tanto con esos resultados como con la remuneración que reciben con cargo al enericio anterior: 0,351 euros por acción, el mayor dividendo pagado por Iberdrola en toda su historia.

Sánchez Galán destacó por ello que en el ejericcio de 2018, Iberdrola "adelantó la consecución de los objetivos" de su plan estratégico. Y con un gran valor: "No hemos anticipado de nuevo al resto del sector energético, que por fin está acelerando el paso en la transición hacia un nuevo modelo más limpio, fiable, inteligente y sostenible".

Este modelo permitirá "afrontar la necesidad urgente de la descarbonización de la economía y de la sociedad, atender al importante crecimiento previsto de la demanda eléctrica y dar respuesta a los requerimientos futuros de los ciudadanos". 

Un modelo en el que el presidente de Iberdrola, además, señaló a los accionistas que abre "nuevas oportunidades de crecimiento para generar y distribuir más energía limpia, a través de fuentes renovables eficientes y de unas redes más inteligentes y desarrolladas, así como "para incrementar la seguridad de sumiinstro con más capacidad de almacenamiento de energía", con el objetivo de "ofrecer soluciones a medida" para sus clientes.

La junta de accionistas reelige por cuatro años más a Galán, de 68 años, como presidente

Galán también aventuró un futuro igual o mejor para Iberdrola, con un amento de las inversiones, del negocio, los beneficios y también del dividendo, que ya se fija en 0,4 euros al final del periodo de aplicación del Plan Estratégico, en 2022.

Finalmente, Galán enfatizó la confianza en los mercados que Iberdrola está generando, con una capitalización que supera los 50.000 millones de euros, lo que cuadruplica el valor que tenía la compañía en 2001. "Iberdrola duplica el valor de sus tres principales competidores en España y se ha consolidado entre las cinco mayores eléctricas del mundo", resaltó el presidente, quien también enfatizó que son ya el tercer mayor valor del Íbex 35, sólo superado por Inditex y Banco Santander.

Varios accionistas felicitaron a Galán por su gestión, que a sus 68 años fue reelegido para un nuevo mandato por otros cuatro años como presidente de iberdrola. El ejecutivo no hizo mención alguna a si éste será o no el último cuatrienio al frente de la compañía. Sí agradeció a un accionista que lo comparase con un roble, "el árbol sagrado de los vascos", aunque sea un "viejo roble", bromeó, por lo que, dijo, tendrá que esforzarse para durar "otros diez años", como le había señalado el accionista.

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