Economía

La aeronáutica andaluza 'vuela' en busca de nuevos destinos

  • Sevilla Control creará una firma de mecanizado para entrar en Marruecos y China · Carbures puja desde EEUU por piezas de Boeing y aterriza en China con un socio local

Implantarse en otros países ya no es un acto de heroico, sino un requisito básico para sobrevivir en el mundo de la aeronáutica. A las empresas andaluzas no les ha quedado más remedio que adaptarse a las nuevas reglas del juego y han puesto rumbo a mercados estratégicos para no quedarse fuera del negocio. China, EEUU, Brasil o Marruecos son los destinos favoritos por contar con verdaderos gigantes del sector u ofrecer grandes perspectivas de crecimiento y bajos costes.

Como muestra, dos botones. El Grupo Sevilla Control y la firma gaditana Carbures están realizando fuertes inversiones para instalarse fuera de nuestras fronteras. La firma hispalense, una de las más potentes del panorama aeronáutico andaluz con una facturación de 61 millones de euros, ya está en Polonia y aterrizará en breve en China y en Marruecos. Sus planes pasan por montar una empresa de mecanizado que gestione la apertura de dos plantas en sendos países. "Éstas estarán en pleno funcionamiento en 2015", avanzó Francisco Arroyo, director general de la división de Ingeniería del grupo. En principio abordarán ambos mercados en solitario, a diferencia del polaco en el que cuentan con un socio local. Pero su estrategia de crecimiento no queda ahí. Con capacidades en ingeniería, mecanizado, aeroestructuras, logística, chapistería, montaje o fabricación eléctrica, la única área que les queda por abordar es la de materiales compuestos. Por ello, están buscando integrar una firma especializada en fibra de carbono, material que se ha impuesto en la construcción de aviones, después de que no culminaran con éxito las conversaciones mantenidas hace unos años con Carbures.

Precisamente, la empresa gaditana, que hace unos meses saltó al Mercado Alternativo Bursátil (MAB) -en este tiempo sus acciones se han revalorizado un 12,5%-, también está dando importantes pasos para colarse en los principales mercados aeronáuticos. Tras su salto a EEUU, con una factoría en Carolina del Sur desde la que trabajará para Boeing -ya puja por piezas de la panza del nuevo B787-, Carbures se ha aliado con una empresa china y ha conseguido un contrato con la filial creada por Airbus y la empresa estatal aeronáutica del país. Los planes pasan por tener lista la fábrica de Harbin, al noreste del país, a finales de 2013, y empezar a hacer piezas en fibra de carbono para el A350 y el A320. La inversión en la planta asciende a cuatro millones de euros.

Pero la apuesta de Carbures por España también es fuerte. No en vano, en un mes finalizará la construcción de la nueva planta de Jerez, que se sumará a la de El Puerto y se dedicará a ingeniería de piezas de más de 12 metros. Asimismo, su diversificación hacia la automoción toma cuerpo con la fabricación de piezas para un deportivo de lujo. Empezarán en un año y será la prueba para validar otro pedido mayor -el actual es de 5.000 piezas y se aspira a uno de 50.000-.

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