Fiestas y celebraciones en Andalucía

Propuestas para todos los gustos

  • La ciudad más grande o el pueblo más pequeño y recóndito tienen en su haber un espacio por descubrir para la diversión, el esparcimiento y el recreo.

Las risas y buenos momentos están asegurados en Andalucía. Las risas y buenos momentos están asegurados en Andalucía.

Las risas y buenos momentos están asegurados en Andalucía.

La variedad de fiestas y celebraciones en Andalucía es tan amplia como su geografía, y su calendario es una auténtica enciclopedia donde se resumen las artes y costumbres de sus pueblos.

Cada feria, cada verbena o romería sirven para mostrar lo más elaborado de su artesanía y, como no, para mostrar el arte más internacional de Andalucía: el flamenco. En estas citas ineludibles el arte, la música y el color se combinan con las ganas de divertirse hasta altas horas de la madrugada.

Sevilla

Una de las fiestas más destacadas es la Feria de Sevilla, que se vive las 24 horas, mañana, tarde o noche. Durante estas jornadas, el sevillano convierte la caseta en su casa y en ella recibe y atiende a familiares y amigos ejerciendo de anfitrión como si en ella estuviera. En las casetas, sencilla y bellamente engalanadas, no falta el Fino de Jerez o la Manzanilla de Sanlúcar de Barrameda, el jamón, las gambas, el baile, las sevillanas, las palmas, la guitarra y también el tamboril rociero.

No es posible entender la Feria de Abril sin la tauromaquia. Una tarde de toros en la Maestranza es una experiencia que, por sí sola, ya justifica para muchos la visita a Sevilla, ya que se trata de una de las ciudades de España con más tradición taurina.

Málaga

En verano, resalta la Feria de Málaga, en el mes de agosto, abierta a todos los visitantes que quieran unirse para disfrutar junto a los malagueños. Brinda multitud de propuestas diferentes y su gran peculiaridad, que la hace distinta del resto, es que se vive en dos escenarios distintos, la feria del centro de la ciudad y la del Real en el Cortijo de Torres, especialmente acondicionado para casetas y atracciones de todo tipo.

Cádiz

En la provincia de Cádiz es una cita ineludible la Feria del Caballo, de Jerez de la Frontera, donde el vino, el flamenco y por supuesto el caballo son los principales protagonistas del evento más representativo de la ciudad.

Jerez se engalana con un impresionante alumbrado y con la presencia de las casetas que compiten entre sí en belleza y tipismo andaluz. Así, el Real de la Feria se llena de público para ver pasear a los protagonistas de la fiesta, los airosos caballos jerezanos y las elegantes calesas enjaezadas.

Córdoba

En Córdoba hay que mencionar el mes de mayo, en el que coinciden la celebración de las Cruces y los Patios de Córdoba. El concurso de las Cruces de Mayo se considera el punto de partida de las fiestas que coinciden en este mes. Las cruces se levantan llenas de flores en plazas, pasajes y recintos abiertos de la ciudad, adornados con mantones de manila y tejidos multicolores.

Por su parte, los Patios son una tradición única en el mundo basada en las características de la forma de vida cordobesa, en casas con patios y balcones ajardinados, en los que el principal elemento decorativo y ornamental son las flores.

Alrededor de cuarenta patios de la ciudad abren sus puertas al visitante, que, provisto de un listado que se facilita en las oficinas de turismo, hoteles, el periódico El Día de Córdoba y en los propios patios, informa sobre cuáles están abiertos y el lugar donde se ubican para poderlos contemplar.

Recorrer los patios durante el día y disfrutarlos a la caída de la tarde, entre el olor a jazmín y azahar de los naranjos, la música flamenca y la conversación de los amigos supone una experiencia única.

Granada

Las Cruces de Mayo son también una destacada fiesta en Granada. A principios del siglo XX, en los barrios del Albaicín y del Realejo los niños construían pequeños altares con una cruz que eran decorados con mantones de manila, cacharros de cerámica, peroles de cobre y un pero con una tijera clavada.

La celebración del Día de la Cruz arranca cada año en Granada con una buena cantidad de cruces instaladas en calles, plazas, patios, establecimientos y centros escolares de la capital, con especial presencia en el centro de la ciudad y en los barrios históricos del Realejo y el Albaicín.

Desde sus orígenes, y cada año con mayor participación ciudadana, la llegada de esta fiesta cada 3 de mayo supone un derroche de imaginación popular para convertir cada rincón de la ciudad en una auténtica obra de arte floral.

Huelva

En la provincia de Huelva destaca especialmente la romería del Rocío, la mayor peregrinación de España que comienza su camino a través de senderos milenarios que transcurren por las proximidades de Doñana. El verdadero Rocío es una mezcla de sentimientos entrelazados, alegría, cantos y oraciones, frente a lágrimas, suspiros, silencio y promesa.

La noche del domingo de Pentecostés nadie duerme en espera de poder entrar al templo para ver la procesión de la Blanca Paloma. El salto a la reja es el momento de mayor fervor, cuando los almonteños llenan la ermita para pasear a la Virgen por su aldea.

Jaén

Otra romería de gran importancia es la de la Virgen de la Cabeza, la más antigua de cuantas tienen lugar en España y declarada de Interés Turístico Nacional, que tiene lugar en Andújar, el último domingo de abril.

La romería, que dio comienzo en el siglo XIII, se inicia con el desfile de la cofradía de Andújar por las calles de la ciudad. A continuación, los romeros recorrerán a pie, caballo, en mulos o en carretas los 24 kilómetros del camino, que se inicia en la Campiña y finaliza en El Cabezo.

Al amanecer del domingo se espera el momento culminante de la solemne procesión. Las cofradías de Colomera y Andújar presiden la misa a media mañana y tras entonar una Salve se procede al traslado de la Virgen desde su trono en el camarín hasta sus andas, entre una masa eufórica que la rodea.

Almería

Y en la provincia de Almería tienen una importante tradición y atractivo para el visitante las fiestas de moros y cristianos, que se desarrollan en más de una treintena de poblaciones, entre las que se encuentran algunas como Carboneras, Mojácar o Senes. Estas festividades nacieron en su momento como rememoración de la Reconquista de la Península Ibérica, conmemorando de este modo las heroicas epopeyas que provocaron un rico intercambio cultural y religioso entre árabes y cristianos.

En esta jornada, todos los lugareños de las poblaciones almerienses en las que se celebra esta fiesta se implican en su organización, de modo que diversos puntos de los municipios, como las plazas o las playas, se convierten en kábilas moras y en cuarteles cristianos.

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