Turismo cultural

Rico patrimonio cultural

  • Andalucía está consolidada como uno de los grandes destinos turísticos del mundo debido a su riqueza cultural y un patrimonio que nos transporta a la antigüedad.

Panorámica de Granada y las maravillosas vistas que ofrece a sus visitantes. Panorámica de Granada y las maravillosas vistas que ofrece a sus visitantes.

Panorámica de Granada y las maravillosas vistas que ofrece a sus visitantes.

Andalucía es cultura. Es patrimonio, historia, arte y un legado que hace que el turista se transporte a generaciones pretéritas. La comunidad autónoma andaluza está consolidada en el panorama mundial como uno de sus grandes destinos turísticos en materia de cultura.

La pluralidad y complementariedad de su oferta turística, su clima, comunicaciones e infraestructura hotelera y la hospitalidad de su gente, han hecho de Andalucía uno de los destinos mejor situados en las preferencias de turistas extranjeros y nacionales a la hora de elegir el lugar de sus vacaciones.

La riqueza cultural de Andalucía te transportará a la más temprana antigüedad, con importantes yacimientos arqueológicos, legado de las distintas culturas y civilizaciones que se asentaron en esta bella y rica tierra del sur de España y Europa.

La Alhambra de Granada, la Mezquita de Córdoba o la Giralda de Sevilla son hitos monumentales de la Humanidad, un inmenso legado artístico heredado de una historia milenaria. No hay que dejar pasar tampoco la oportunidad de disfrutar de las ciudades de Úbeda y Baeza en Jaén, ambas Patrimonio de la Humanidad, o localidades como Arcos de la Frontera en Cádiz, Ronda en Málaga o Moguer en Huelva. La brillante arquitectura islámica, renacentista y barroca de sus edificios más importantes, sus castillos, fortalezas y monasterios, diseminados por toda su superficie, completan un patrimonio de enorme trascendencia.

La Mezquita de Córdoba es uno de los lugares más visitados de toda Andalucía. La Mezquita de Córdoba es uno de los lugares más visitados de toda Andalucía.

La Mezquita de Córdoba es uno de los lugares más visitados de toda Andalucía.

Además, Andalucía cuenta con una amplia oferta de rutas culturales, entre las que se encuentran la de El Legado Andalusí, las Rutas Románticas de Cádiz, la Bético-Romana o la del Tempranillo. Itinerarios, todos ellos, que atienden a un amplio abanico de intereses: culturales, deportivos, botánicos, ornitológicos y de educación medioambiental.

El año 2018 cuenta con un ingrediente especial que hará que esos datos presenten unos números más positivos si cabe. El Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea aprobaron, el 17 de mayo de 2017, la Decisión por la que se establece la declaración del Año Europeo del Patrimonio Cultural 2018. El patrimonio cultural europeo no es sólo un legado del pasado, es también un recurso imprescindible para nuestro futuro, dado su incuestionable valor educativo y social, su considerable potencial económico, así como su importante dimensión en cooperación internacional.

A partir de estos principios, los objetivos del Año Europeo son fomentar el intercambio y la valoración del patrimonio cultural de Europa como un recurso compartido, sensibilizar acerca de la historia y los valores comunes y reforzar un sentimiento de pertenencia a un espacio común europeo. Además, Andalucía juega un importante papel con su amplia oferta cultural y con los hitos principales que este año se desarrollarán en la comunidad, como es la conmemoración del Año Murillo, el reconocimiento de Medina Azahara como Patrimonio Mundial de la UNESCO, o la apertura del Museo Íbero de Jaén.

Andalucía, tierra de paso y asentamiento de innumerables civilizaciones, atesora uno de los mayores patrimonios culturales del mundo. Esta herencia, tanto material como inmaterial, está mundialmente reconocida por la Unesco con su inserción en las listas de Bienes Patrimonio de la Humanidad.

En cuanto a los bienes materiales, destacan en la comunidad autónoma andaluza la Alhambra, Generalife y el barrio del Albaicín en Granada, donde los visitantes se trasladarán a los siglos XIII y XIV; el centro histórico de Córdoba (la Judería), ciudad califal que fue declarada en 1994 Patrimonio de la Humanidad gracias a la combinación de arte e historia que esconde cada uno de sus rincones; o la catedral, el Alcázar y Archivo de Indias en Sevilla, rincones de obligado tránsito y enorme riqueza artística para todos los turistas que visitan la capital andaluza en cualquier época del año.

Interior de los Reales Alcázares, en Sevilla, rincón de obligada visita. Interior de los Reales Alcázares, en Sevilla, rincón de obligada visita.

Interior de los Reales Alcázares, en Sevilla, rincón de obligada visita.

Sevilla, Cádiz y Huelva son las tres provincias occidentales que cuentan con el privilegio de acoger al Parque Nacional de Doñana, un complejo mosaico de paisajes que se derraman formando un horizonte llano, limpio y, además, se convierte en un paraíso para las aves en el humedal más importante de todo el continente europeo.

En la provincia de Jaén, concretamente en las ciudades de Úbeda y Baeza, encontramos los conjuntos monumentales renacentistas. Baeza es un espléndido dédalo de calles silenciosas y piedras doradas, donde el arte y la historia se conjugan dejando las más bellas muestras; mientras que Úbeda, donde especialmente se admira la profusión de un Renacimiento comparable al italiano, llena la ciudad de bellísimos edificios en perfecta armonía con otros estilos arquitectónicos.

Multitud de soluciones técnicas y arquitectónicas nos muestran los dólmenes de Antequera gracias al maravilloso conjunto que forman los monumentos de Menga, Viera y Romeral.

La historia de Medina Azahara, Abderraman, III, y su decisión de construir una ciudad a las afueras de Córdoba entre los años 936 y 976; o el arte rupestre del arco Mediterráneo contemplan este amplio y variado elenco de bienes culturales y patrimonio mundial.

Pero no queda aquí la riqueza andaluza, que traspasa la frontera de lo inmaterial para mostrarnos costumbres y tradiciones de la tierra como el flamenco. El cante, el toque de una guitarra y el baile son mucho más que el sentir de un pueblo ampliamente desperdigado por el mundo y que sólo ha sido capaz de producir flamenco dentro de sus dominios. Semana Santa, fiestas populares, artesanía o tauromaquia enamoran al turista que se marcha de Andalucía con la firme idea de volver.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios