El Fiscal

Miradas clavadas en el tiempo

  • En la muerte de Isabel Gómez López, madre del tabernero Rogelio Gómez 'Trifón'. 

Isabel Gómez en el ventanal de su casa el Viernes Santo de 2009 Isabel Gómez en el ventanal de su casa el Viernes Santo de 2009

Isabel Gómez en el ventanal de su casa el Viernes Santo de 2009 / Juan Carlos Muñoz (Sevilla)

HAY pocas fiestas tan vivas como la Semana Santa, porque en ella siguen respirando todos los que un día fueron desde nazarenos a padres de monaguillos. En la Semana Santa están los vivos y los seres queridos de los vivos que murieron y que siguen con nosotros por medio de las imágenes, de los instantes, de los lugares. La Semana Santa para cada uno puede ser un Cristo, una Virgen, un día, una hora concreta en un rincón particular, la caída de la noche, la fatiga del Viernes Santo, la alegría del principio o la sobriedad nostálgica del final. Nuestra Semana Santa es siempre la que nos enseñaron a vivir y la que nosotros ahora regalamos para que otros la tengan también para siempre. La Semana Santa es una mirada desde un ventanal que se clava en el tiempo, que nunca caduca porque está recogida en el rostro de un crucificado cuando el Viernes Santo deja los cuerpos ahormados y listos para la gozosa resurrección que ya venimos celebrando.

Dicen las esquelas que murió Isabel Gómez López, madre del tabernero Rogelio Gómez Trifón, pero su hijo sabe que ella, sevillana nacida en la Puerta de Triana hace 95 años, sigue en el rostro de la Virgen del Carmen del Real Valle del Toranzo, como está en los cristos y vírgenes a los que rezó desde el ventanal de su casa, cuando las cofradías van buscando la carrera oficial. La gran verdad de la Semana Santa es que en ella participamos juntos los vivos y los muertos. Ahí radica el poder de las imágenes, la autenticidad de la fiesta imposible de ser destruida por muchas frivolidades, cosificaciones y malos tratos que sufra.

Siempre veremos a Juan Moya con la Buena Muerte, ¿verdad Rogelio? Y a Diego Lencina en el rostro de la Soledad cada vez que la Virgen se va por Cuna en largas chicotás buscando la posada de su hornacina en San Lorenzo, ¿verdad Charo? Y siempre está José María O´Kean con su traje cruzado las mañanas de Jueves Santo a la espera de las autoridades en la Anunciación mientras Manuel Lozano hilvana nuevos versos, ¿verdad Paco? Todos están, cada uno en su sitio, como tu madre, Rogelio, siempre estará en el ventanal de la memoria por medio de todas las oraciones que dejó elevadas tantos años a esos cristos y vírgenes que son ahora los mejores cofres de sus plegarias.

La Semana Santa sin memoria no existe. Es otra cosa. La memoria hace a la Semana Santa como el antifaz al nazareno. Isabel, aquella joven que salió vestida de novia del lugar que hoy es el restaurante de Enrique Becerra para casarse ante la Virgen del Amparo de la Magdalena, quedará siempre ligada al ventanal desde el que depositaba a los pies de los cristos los lirios de sus oraciones.

Sólo quienes han sido criados en la Semana Santa verdadera pueden captar en toda su hondura la grandeza de esta fiesta que dura una semana en el calendario y todo el año en el corazón. La vida es un chicotá. Cuando se arrían los zancos siempre quedan las oraciones rezadas, las miradas clavadas en el tiempo.

El altar extraordinario del crucificado de Montserrat El altar extraordinario del crucificado de Montserrat

El altar extraordinario del crucificado de Montserrat / Víctor Rodríguez (Sevilla)

La originalidad de un altar por los 400 años

El cardenal Carlos Amigo Vallejo ha estado presente en los cultos que la Hermandad de Montserrat celebra con motivo del cuarto centenario de la hechura de su titular, el Cristo de la Conversión. El arzobispo emérito de Sevilla presidió el viernes, festividad de Todos los Santos, la eucaristía que sirvió de apertura del besapié extraordinario del crucificado que talló Juan de Mesa. La priostía ha concebido un altar que permite contemplar el cruficado en 360 grados. Hoy domingo, ultimo día del culto extraordinario, está abierta la iglesia de Montserrat de 11:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:30 horas.

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