2015 Elecciones Municipales

"Si en Alcalá ocurriera lo del Parlamento haría como Teresa Rodríguez"

Jesica Garrote. candidata a la alcaldía por alcalá puede

Jesica Garrote (32 años), es hija de sevillanos asentados en Alcalá. Tiene una hija de 6 años, otra de 16 meses. Ya con la mayor, comenzó a estudiar el doble grado de Trabajo y Educación Social en la Pablo de Olavide. Pero su experiencia laboral ha estado relacionada con la moda -ríe cuando se apunta el contraste entre un mundo que se antoja frívolo y Podemos-. Trabajó en tiendas, se formó en escaparatismo, como asesora de imagen. Pero desde niña le llamó también la atención "lo mal que se hacían las cosas, no lo entendía, por eso he escuchado siempre a los políticos, aunque siempre me sentía decepcionada". Al 15-M se acercó con trabajos en la Facultad. Leyó artículos. Le marcó uno de Izquierda Anticapitalista sobre cómo "convertir la indignación un cambio político". Acudió a una primera asamblea de Podemos en la Plaza del Rey, preguntó y las respuestas le convencieron como para sumarse al Círculo y llegar a optar a la Alcaldía por Alcalá Puede.

-¿Recuerda alguna de esas respuestas en particular?

-Sí. Pregunté si Podemos era un partido de izquierdas o de derechas y me dijeron que eran personas haciendo política para cambiar las cosas, el panorama actual.

-Pero la línea de izquierdas es clara, sobre todo si se compara.

-Tal vez porque desde el inicio de la Democracia la izquierda se ha identificado con la lucha por el obrero y las personas más vulnerables. El mero hecho de defender los derechos humanos y sociales ya se considera de izquierdas.

-Le hago la misma pregunta que a su compañera de Dos Hermanas: ¿no le ha faltado valentía a Podemos para ir con su marca y empezar el cambio que proclama en la administración más cercana?

-Cuando se votó el programa ético y organizativo de Podemos, la propuesta más votada fue la que incluía no concurrir a las municipales. Ha sido una decisión democrática. Además, el hecho de ir como agrupaciones de electores ya implica una mayor cercanía, si eres capaz de reunir 1.500 firmas, como se han necesitado en Alcalá y Dos Hermanas, ya revela que hay muchas personas que confían en ti y apoyan ese cambio. Tres personas pueden inscribir un partido político, es mucho más fácil.

-Hábleme de las propuestas concretas de su programa local.

-Lo primero es que los vecinos de Alcalá se sientan una parte activa de la realidad del municipio, ahora no existe la democracia participativa. Auditaremos la deuda y las cuentas municipales, queremos que los cargos públicos puedan ser revocados y eliminar gastos superfluos en dietas o coches oficiales. Los sueldos no podrán ser más del triple del salario mínimo. Se tiene que acabar con las políticas de privatización y hay que revocar las concesiones de servicios a empresas privadas. Además, abogamos por modificar los impuestos municipales, con criterios de progresividad fiscal, priorizar los contratos con empresas que apliquen criterios sociales y medioambientales. Por la alta tasa de desempleo, es fundamental apoyar el autoempleo y a empresas de trabajo social. Hay muchas naves en desuso en los polígonos industriales y profesionales que necesitan lugares para ejercer, se pueden acondicionar como espacios de trabajo compartido, de co-working, favorecer los viveros de empresas, poner en valor edificios públicos para nuevos sectores y es importante incentivar al comercio local. En cuanto a las políticas sociales, Alcalá ya está declarada municipio libre de desahucios, pero se producen entre dos y cuatro semanales. Hay que ayudar a los afectados y trabajar en la integración de todos los colectivos vulnerables. En Alcalá hay además un problema de mantenimiento de los centros educativos, que tienen que asumir las AMPA. Pese a todo, no llevamos un programa cerrado, con todo dicho. Se quiere involucrar a la gente y fomentar la participación de los vecinos en la gestión de bienes y servicios públicos.

-Pero en las asambleas que propugna Podemos participa un limitado número de personas y no de todos los perfiles.

-Creemos en el movimiento asambleario, pero no vamos a olvidar que nosotros somos vecinos de una ciudad. Vamos a ir a los barrios, a las asociaciones siempre. No nos conformamos con la asamblea y no vamos de dejar el trabajo de calle. No somos políticos, sino vecinos que dan un paso al frente y queremos hacer de la política una herramienta para llevar al pleno la voz de los ciudadanos.

-¿Cómo ha seguido lo que ha ocurrido en el Ayuntamiento en estos años: la división en el PSOE, las denuncias, los enfrentamientos de gobierno y oposición?

-Aunque nunca he votado a nivel local al PSOE, como vecina me siento estafada e indignada. El gobierno nos debe explicaciones de lo que está ocurriendo, de la (supuesta) corrupción que apuntan los informes de la Guardia Civil. Como candidata, no me resigno y quiero cambiar lo que hay.

-¿Qué resultados barajan para el 24-N? En las autonómicas quedaron como segunda fuerza.

-No queremos extrapolar los datos. Somos Alcalá Puede y, aunque tenemos el aval de Podemos, no llevamos su marca y su tirón. Pero siendo consecuente con la recogida de firmas, es probable que, como mínimo, seamos un fuerte grupo de oposición, si no gobernamos. Alcalá vive en un caciquismo político desde hace muchos años.

-Como en Dos Hermanas, en Alcalá van a las elecciones nueve candidaturas diferentes y puede que ninguna tenga una mayoría absoluta. ¿Qué haría si se viera en la tesitura de Teresa Rodríguez en el Parlamento andaluz y con el riesgo de bloquear la institución?

-Haría lo mismo. No tengo más que decir. No me voy a sentar a hablar con ningún partido de esas cosas. Tenemos unas líneas maestras inquebrantables.

-¿Entonces descarta incluso apoyar a algún otro partido para desplazar al PSOE o gobernar usted por otras vías?

-Tiene que haber transparencia y democracia participativa. Es difícil que tengamos esa conexión con algún otro partido de los que concurren a las municipales.

-Por cierto, hoy (por el pasado jueves) se ha anunciado la reactivación de las obras del tranvía.

-(Risas) Lo llevamos mucho tiempo escuchando. (Con ironía) Y ya hasta sería una pena, porque muchas personas usan el espacio entre las vías para pasear, le llaman la ruta del colesterol.

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