2015 Elecciones Municipales

El PP no salva ni los muebles

  • El voto de castigo a Mariano Rajoy se ha llevado por delante la práctica totalidad de los gobiernos que tenía y manda a casa a varios de los nombres más emblemáticos del partido

PUEDE consolarse con un único argumento: es el partido más votado, seguido muy de cerca por el PSOE. Pero en municipales y autonómicas lo que mide el resultado es el número de gobiernos que se alcanzan. Y el PP ha perdido la práctica totalidad de los que tenía.

Con el recuento prácticamente finalizado, el PP no alcanza ni de lejos los mínimos que se había marcado, excepto ser la fuerza más votada. Pero pierde el poder en Madrid y en Valencia, el Gobierno de Extremadura y las capitales -sobre todo las andaluzas- en las que tenía mayoría absoluta. Manda a casa, o a la oposición en el mejor de los casos, a varios de sus nombres más emblemáticos.

Si en las elecciones locales y regionales pesa sobre todo la personalidad de los candidatos, o al menos ha sido así hasta ahora, en esta ocasión ha primado más el castigo a la marca, el castigo a las siglas, el rechazo al PP. Y de nada han valido las trayectorias o afectos que acumulaban dirigentes como Esperanza Aguirre, Rita Barberá, Teófila Martínez, Francisco de la Torre, o Juan Ignacio Zoido, que se han quedado lejos de la mayoría absoluta y difícilmente conseguirán mantenerse en sus alcaldías. O el hasta ahora imbatible Juan Vicente Herrera en Castilla y León. Y a ver qué sucede con Cospedal en Castilla- La Mancha. Le ha pasado factura ser secretaria general del PP, la que ha tenido que dar la cara por el partido en años difíciles y poco atractivos para el PP.

El PP, además, ha tenido un disgusto añadido: Ciudadanos no ha conseguido el resultado espectacular que le auguraban algunos sondeos, con lo que ni siquiera le cabe al PP la posibilidad de sumar los suficientes concejales o parlamentarios que podía ofrecerle el partido de Rivera -si efectivamente estaba dispuesto a sumar esfuerzos- para mantener sus gobiernos regionales y municipales.

Se mantiene el bipartidismo, entre el PP y el PSOE suman más del 50% de los votos, pero la irrupción de Ciudadanos y Podemos cambia el mapa. En cierto sentido se regresa a la situación de años atrás, cuando Izquierda Unida y CDS representaban a una izquierda no radical y un centro que pactaban hacia un lado y hacia otro con naturalidad. IU sobrevive, pero tan debilitada que su futuro es incierto; el CDS hace tiempo que pasó a la historia. Pero si se pueden encontrar algunas similitudes entre Ciudadanos y CDS, es mucho lo que separa a IU de Podemos, aunque el actual líder de IU, Alberto Garzón, está por la fusión. Tras el resultado de este 24-M, es más que probable que se llegue al acuerdo. En caso contrario, el porvenir de IU sería muy incierto. Mucho. En cambio no es incierto el de UPyD: desaparece. No tiene más salida que la convergencia con Ciudadanos, como advertían desde hace meses algunos de sus principales protagonistas. Rosa Díez se ha equivocado de medio a medio. Se acaba su carrera política.

En Barcelona podría ser alcaldesa Ada Colau , y Manuela Carmena regidora de Madrid si Aguirre no consigue apoyos para alcanzar ese cargo. Todo un revulsivo en las dos ciudades. Colau ha presentado un programa revolucionario, rompedor, probablemente porque ni en sus mejores sueños aspiraba a convertirse en alcaldesa. Será el espejo en el que se miren los seguidores de Podemos, lo sabe, y sin duda moderará su proyecto si pretende no hacer un roto a su plataforma cuando se celebren las generales. Carmena ha sido más cauta, y además ha repetido hasta la saciedad que no es de Podemos aunque era la candidata de su plataforma, Ahora Madrid. El triunfo de Colau en Barcelona tiene una lectura positiva: no es independentista, así que Artur Mas tendrá que andarse con cautela si pretende celebrar elecciones plebiscitarias en septiembre. Podría perderlas por un número considerable de votos.

Quedan muchas víctimas en la cuneta, sobre todo del PP, pero también el PSOE deja cadáveres. El principal, el candidato a la Alcaldía de Madrid, Antonio Miguel Carmona. Pero al menos Pedro Sánchez se apunta algún éxito, como la recuperación de Extremadura y, con pactos, importantes alcaldías. Y un éxito espectacular en Vigo, donde el ex ministro Abel Caballero ha conseguido una muy amplia mayoría absoluta. Tampoco el PP ha tenido éxito en la tierra de Rajoy, en Galicia, y ha perdido varias de sus alcaldías emblemáticas.

¿Consecuencias de estas elecciones? Hay quien apunta que Rajoy tendría que replantearse su futuro, su continuidad como candidato a las generales. Es indudable que el voto contra él, contra su Gobierno, contra la dureza de sus medidas, es directamente proporcional al resultado electoral. Ha funcionado el voto "contra", que a medio y largo plazo siempre resultan una mala cosa. Pero cuesta aceptar por otra parte que quien es presidente del Gobierno renuncie a presentarse de nuevo.

Habrá que esperar la reacción del PP ante este fracaso. Porque es fracaso. Sin paliativos. Aunque haya sido el partido ganador.

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