2015 Elecciones Municipales

Zoido se hunde y deja la Alcaldía en precario

  • El PP pierde en cuatro años su mayoría absoluta, ocho ediles y más de 65.000 votos. Espadas podría conquistar el gobierno si cierra un pacto con Ciudadanos y con otra fuerza. IU sobrevive con sus dos concejales tras competir con Participa Sevilla, que saca tres.

Comentarios 11

El resultado electoral más ajustado de la historia de la democracia en Sevilla.  Al cierre de esta edición, a falta de un 5% del escrutinio, el PSOE se quedó a 2.500 votos del PP, que volvió a  ser la lista más votada. Una victoria con sabor a derrota, al retroceder . Hay que remontarse a 1999 para encontrar un escenario electoral similar, cuando el PP también ganó en apoyos, pero un pacto entre el PSOE y el PA le impidió gobernar. El escenario actual es más complicado. Alejandro Rojas-Marcos sumó sus seis concejales a los 12 de Alfredo Sánchez Monteseirín, que sacó sólo uno más que Zoido. Hoy para evitar un nuevo gobierno de derechas el PSOE tendría que hacer un frente con los otros dos partidos de izquierdas -Participa Sevilla, con tres ediles, e IU con dos- o bien con Ciudadanos y otra fuerza más, la opción más factible después de oír al partido de Albert Rivera decir ayer que el cambio ha llegado a la Plaza Nueva, donde entrará con tres concejales. El apoyo de Ciudadanos a Zoido sería insuficiente  para llegar a los 16 concejales que se requieren para tener una mayoría absoluta. El PP, que se mostró ayer dispuesto a negociar con todas las fuerzas, necesitaría también a más de un aliado para garantizarse la estabilidad.

 

La tensión se mantuvo hasta el recuento del último voto y la incógnita no se despejó hasta bien entrada la madrugada. La victoria del PP fue por un puñado de votos, en concreto, por menos de un punto de diferencia. Un gran hundimiento. Cuatro años después de que Juan Ignacio Zoido consiguiera una mayoría sin precedentes que permitió desbaratar el pacto de izquierdas y abrir una nueva era en Sevilla, el alcalde cayó al perder casi la mitad de sus concejales, en concreto, ocho. Un 16% menos de votos que permiten salvar los muebles a Zoido, que ya apostó estos días por dejar gobernar a la lista más votada, un apoyo que no ha defendido en el caso de la investidura de Susana Díaz. 

 

El PSOE se vio como ganador hasta bien entrada noche. A falta de poco más del 5% del escrutinio el marcador se dio la vuelta y los socialistas descendieron a la segunda posición, con 11 concejales. Y ahí se mantuvo en una larguísima e inexplicable espera que desvaneció las expectativas del equipo de Juan Espadas, confiados en que harían historia en estas elecciones. Una percepción que confirmaron en la campaña los sondeos electorales. Con el mismo candidato, después de la gravísima sangría de votos registrada en 2011, el PSOE sumó sólo tres puntos, consolidando sus principales feudos en la capital al recuperar distritos muy poblados como Este-Alcosa-Torreblanca y Macarena, arrebados por el PP en 2011. Un avance  insuficiente y que contrasta con la gran debacle de Zoido.   

Izquierda Unida, en contra de los vaticinios de las encuestas, logró mantener sus dos concejales con una candidatura encabezada por un joven de 26 años y absolutamente desconocido, Daniel Gonzalez Rojas, y un equipo renovado. Porcentualmente, la atomización de la izquierda sólo restó un punto a la federación, que resistió frente al avance de Participa Sevilla, el partido instrumental apoyado por Podemos, que sentará en el Pleno municipal a tres concejales. Precisamente uno de los incidentes de la jornada de ayer tuvo que ver con enfrentamiento protagonizado por ambas fuerzas en colegios electorales del centro, a cuento del supuesto acoso de los interventores de IU y otros partidos a los de Participa Sevilla. Equo, la formación donde se aglutinó la plataforma Ganemos, no llegó al 1,4% de representación, quedando incluso por debajo del Partido Andalucista que, una convocatoria más, vio frustrado su sueño de regresar al Ayuntamiento de Sevilla, donde perdió sus sillones en 2007.  El esfuerzo de la candidata Pilar Távora, tan loable, no evitó que la histórica formación se quedara con apenas 4.300 votos (1,4%), sólo unos cuantos más que Equo o el Partido Animalista. UPyD confirmó su fracaso con sólo 2.500 votos, que no le dieron ni para un 1%. 

 

El partido de Albert Rivera, que ya en campaña se presentaba como la llave para el próximo gobierno, jugará un papel fundamental tras sentirse legitimado como el autor del cambio sensato que necesita Sevilla.

La abstención sube y se acentúa en barrios del PP

La abstención superó el 40%, unos dos puntos superior a la registrada en 2011, un año en la que la participación ascendió más de ocho puntos. En concreto, en las elecciones de ayer votaron un total de 266.695 ciudadanos en Sevilla capital, lo que representa un 59,10%. La coincidencia de la romería del Rocío con la jornada electoral, al igual que ocurrió en 2007, jugó a favor de una mayor abstención. No obstante, el aire de cambio que se respiraba en la ciudad en las últimas semanas podría haber logrado ese equilibrio. Es significativo que la participación haya bajado en barrios que son feudos tradicionales del PP, como Los Remedios o Nervión donde ya en las pasadas elecciones autonómicas de hace dos meses se registró un importante avance del voto a Ciudadanos, en detrimento del PP. No obstante, el porcentaje de participación es uno de los más importantes de la democracia. Sólo en 1995 se registró una tasa mayor, año donde la crisis movió a un gran número de electores a participar. El PSOE ha realizado durante toda la campaña un esfuerzo por llamar a la participación al electorado, sobre todo, en feudos socialistas en los que en la anterior convocatoria se había registrado un avance del voto a favor del PP. Los populares confiaron mucho en el voto por correo, que este año fue mayor que en otras citas. En esta ocasión los votos en blanco fueron anecdóticos, sólo un 1,1%, frente al 4,5% registrado en 2011 y que se correspondió con los llamamientos del movimiento 15-M. 

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios