El salto de la reja La Virgen del Rocío pasea por la aldea

  • Los almonteños han saltado la reja a las 2:48 

  • La Blanca Paloma regresará a la ermita al mediodía

A las 2:48 entró el simpecado de la Hermandad Matriz de Almonte en una ermita que esperaba ansiosa por sacar a su patrona a las calles de la aldea. Momentos de mucha tensión se han vivido en los minutos previos al salto de la reja, mientras se ha celebrado el rosario de las hermandades. Los que lo portaban se han hecho hueco hasta llegar ante el paso, momento en que los varales han empezado a retorcerse ante un mar de teléfonos móviles y palmas. El salto se ha producido sólo minutos después que el año pasado. Tres minutos después el paso ha empezado a moverse.

La Virgen de Rocío, por las calles de la aldea al amanecer. La Virgen de Rocío, por las calles de la aldea al amanecer.

La Virgen de Rocío, por las calles de la aldea al amanecer. / Josué Correa

La romería llega a su punto álgido. El paso ha recorrido, movido por decenas de almonteños, el tramo que le separa del altar a las arenas. La Virgen del Rocío ya está en la calle. La concha de la ermita, en la que confluyen todos los caminos rocieros, albergaba en ese instante a miles de romeros emocionados. Una marea humana está alejando a la Virgen de su templo por unas horas. El reguero de flashes en la noche, como si de la estrella de Belén se tratase, marca el camino de la Blanca Paloma.

Fervor en el Acebuchal

La plaza del Acebuchal, primer punto clave del recorrido procesional, recibió a la Virgen del Rocío con atronadoras campanas sobre miles de devotos, que tocaban las palmas y hacían gestos para que el paso se acercara a sus simpecados. Hermandades antiguas como Villamanrique o Pilas regalaron sendas petaladas al paso, que caminaba sinuosamente por la amplia plaza almonteña.

La mañana nace con Triana

Las primeras luces del Lunes de Pentecostés llegaron cuando la Virgen pasó por delante de la casa de la Hermandad de Triana, que volvió a llenarse de público en torno a las seis de la mañana. De ahí, la lus fue creciendo hasta desembocar en una espléndida mañana tras una noche fresca. El paso continúa sin incidencias reseñables su camino por las calles de El Rocío, que son un hervidero de fieles en las últimas horas de procesión.

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