JESÚS CINTORA Periodista

"No siempre se puede contar lo que pasa"

"No siempre se puede contar lo que pasa" "No siempre se puede contar lo que pasa"

"No siempre se puede contar lo que pasa" / marilÚ báez

-¿Por qué se lanzó a abrir la brecha de las conspiraciones?

-Paré otro proyecto para empezar éste. Vimos los hechos tan claros que teníamos que hacer algo. Tanta traición, tantas ambiciones. Aquí hablo de las luchas de poder en la España actual y de cómo eso da pie a intrigas que se viven en las altas esferas del Estado y en todos los partidos. Conspiraciones es un thriller político, una especie de House of Cards.

-¿Se puede decir que la política española está hecha de tramas?

-Lo que sucede en España es que se conspira y hay gente que maneja los hilos de este país. Al final, no hay tantos empresario a los que les gusta moverse en las sombras del poder ni tantos medios de comunicación con grandes influencias. Hay un conflicto entre un tiempo pasado y una nueva época que llama a la puerta porque no puede soportar esta situación. Va a haber un cambio y no ser consciente de ello es vivir ajeno a la realidad.

-¿Qué pasa con la izquierda en España?

-La gran asignatura pendiente para la izquierda es configurar una alternativa de gobierno a Rajoy, y eso pasa por el entendimiento. Las razones por las que no se da son varias: el voto está más fraccionado. Hay disputas internas y presiones externas que dificultan que suceda y no ha madurado la idea de que a nivel nacional puede haber un acuerdo entre partidos como PSOE y Podemos.

-Hay una parte que culpa a Iglesias de que no haya pasado.

-Pablo montó Podemos porque quería ir en las listas de IU en las europeas y no lo consiguió. Garzón pensaba que era pretencioso, pero superó expectativas. Pablo habló fatal de IU y acabó pactando con ellos con la idea de superar al PSOE. Hubo una serie de traiciones.

-Otros culpan al PSOE, ¿cuántos héroes y villanos tiene este partido?

-Una de las particularidades de lo que ha ocurrido en el PSOE es que, en el imaginario público, Sánchez ha quedado como el héroe y Susana como la mala de la película. Y hay matices. En el libro se ve cómo todos tienen luces y sombras. Sánchez no procede precisamente de la izquierda del PSOE, pero la operación que se hace para desalojarlo del liderazgo lo ha reforzado. Buena parte de su personaje lo han hecho sus detractores: la vieja guardia conspiró de una manera que lo reforzó de cara a la opinión pública.

-Y Rajoy sigue en La Moncloa.

-2014 pudo haber sido el año de la tormenta perfecta: grandes casos de corrupción que acucian al partido de gobierno, una guerra interna en el PSOE y una sucesión, la crisis económica, el tema de Cataluña, surge Podemos y pega el fogonazo en las europeas, etcétera. Pero hubo cavilaciones para que esa fractura del bipartidismo tuviera un aterrizaje controlado, porque sabían que era inevitable.

-¿España es un país de derechas?

-No, pero en España el voto de la derecha está muy concentrado. El PP tiene una parroquia fiel, aunque también ha tenido su recorte en votos. En Conspiracionesexplico cómo también ha pasado por semanas negras: después del 20-D, se activó el modo pánico en la derecha y en sus círculos de poder porque a Rajoy no le daba la suma y nadie quería pactar con él. Se desatan una serie de intrigas que terminan en la abstención del PSOE.

-¿Cómo describiría a Rajoy?

-Rajoy aparece en el libro como un personaje que esperó con una estategia que le define: arrastrar a sus adversarios hasta el precipicio y, cuando el adversario está a punto de despeñarse, ofrecerle la mano para salvarle. Es lo que hizo con el PSOE y con Ciudadanos. Rajoy es de ideas muy simples, de declaraciones simplistas que calan.

-¿Da por muerto al bipartidismo y larga vida a los nuevos partidos?

-Está claro que donde antes había dos partidos ahora hay varios. A día de hoy es impensable que a corto plazo Ciudadanos y Podemos no vayan a tener una influencia decisiva en la próxima formación de Gobierno. Se han instalado en el sistema de partidos, es una realidad y el origen de muchas conspiraciones.

-¿Ha recibido presiones para no contar lo que hay escrito en Conspiraciones?

-A los poderes políticos y fácticos no les gusta lo que ocurre y yo cuento lo que pasa. He recibido quejas de todos los partidos, pero la vida es así.

-¿Cree que alguna vez ha aireado más de lo debido su inclinación política?

-Soy un periodista que cuenta lo que pasa, que siempre lo ha hecho, y mi inclinación es contar lo que pasa, que es lo que un periodista tiene que hacer. Lo que no hay que hacer es ocultar ni condicionar al que lo cuenta. Parece sencillo de decir pero no siempre se puede contar lo que pasa.

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