Pactos para formar Gobierno

Felipe VI decidirá el miércoles si propone a Sánchez para la investidura

  • El Rey concentrará entre el 10 y el 11 de diciembre la ronda de consultas

  • De por medio se celebrará la tercera reunión entre el PSOE y ERC para liquidar el bloqueo político

Pedro Sánchez saludando al rey Felipe VI el pasado 17 de septiembre en la ronda de consultas, que concluyó sin que el Monarca propusiera candidato a la investidura. Pedro Sánchez saludando al rey Felipe VI el pasado 17 de septiembre en la ronda de consultas, que concluyó sin que el Monarca propusiera candidato a la investidura.

Pedro Sánchez saludando al rey Felipe VI el pasado 17 de septiembre en la ronda de consultas, que concluyó sin que el Monarca propusiera candidato a la investidura. / Ballesteros (EFE)

Ya hay fecha para las consultas del Rey con los representantes de las fuerzas parlamentarias, el martes 10 y el miércoles 11 de diciembre, tras la que Felipe VIdecidirá si propone de nuevo a Pedro Sánchez como candidato a la investidura, algo que no ocurrió tras la ronda de septiembre.

Dos días en los que el líder socialista se jugará buena parte de su futuro político, puesto que en ellas hay otra fecha marcada en rojo en el calendario, la tercera reunión entre PSOE y ERC, cuyos 13 diputados son decisivos para que prospera la coalición de Gobierno progresista con Unidas Podemos.

El acuerdo con los independentistas -su abstención en una segunda votación le bastaría a Sánchez para salirse con la suya- la dio éste casi por hecha el miércoles ante el mundo entero (en rueda de prensa en Londres tras la cumbre de la OTAN), lo que enervó a ERC, que amenazó con levantarse de la mesa de negociación.

Público y constitucional

El presidente en funciones apela a la regla básica número uno de toda negociación que se precie, la discreción, y garantizó incluso que el acuerdo con ERC tendría luz y taquígrafos, se hará público en toda su dimensión, y que se ajustará a la legalidad, sin desbordar el marco de la Constitución, lo que a tenor de las demandas de los independentistas –referéndum de autodeterminación, mesa de gobiernos (central y Generalitat), amnistía para los líderes del procés...– se antoja como un complicado ejercicio de contorsionismo político.

En todo caso, la portavoz del Ejecutivo ha rebajado este jueves la presunta euforia que destila Sánchez: “El presidente no dio por hecho nada. Pueden revisar las declaraciones”, ha afirmado Isabel Celáa tras el Consejo de Ministros.

Lo que sigue en el aire es la fecha de esa hipotética sesión de investidura, ya que aunque Felipe VI puede proponer a Sánchez candidato ya el miércoles, se sigue especulando si será antes o después de Navidad. La primera opción es posible, aunque tendría que ajustarse mucho el calendario.

Los socialistas son rehenes de las urgencias por acabar con el prolongado bloqueo en la formación de Gobierno que sufrimos desde abril y confían en que el debate de investidura tenga lugar en la tercera semana de diciembre, con la segunda votación el 19.

Pero Sánchez no desea exponerse a un nuevo fracaso como el que sufrió el pasado julio, cuando su posible futuro vicepresidente, Pablo Iglesias, tumbó su investidura. Por eso se ahorrará ponerle fecha hasta que no tenga asegurada la abstención de ERC, la parte más complicada de la ecuación, que también incluye el apoyo del PNV y de los minoritarios no independentistas.

Sin prisas

Los republicanos no se cansan de repetir que no tienen prisa alguna, así que Ferraz contempla el mes de enero como periodo más plausible para la consagración de su líder, que nunca ha sido investido como presidente del Gobierno, cargo al que llegó tras la moción de censura que derribó a Mariano Rajoy el 31 de junio de 2016.

Parece que se acerca la hora de su coronación y hasta los empresarios ya están asumiendo que también pueden ser estrujados por el pacto del abrazo y reclaman moderación a PSOE y Unidas Podemos.

A la expectativa como el que más está el líder morado, Pablo Iglesias, que abogó ayer por que ERC a asuma el “estilo” pragmático del ex diputado Joan Tardá, en lugar de la ambivalencia del actual portavoz de Esquerra en el Congreso, Gabriel Rufián.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios