"Zapatero se debe ir ya para que el PSOE no tenga esa carga añadida"
Joaquín Leguina. "En el año 2000, el PSOE cometió un error con la elección de Zapatero". El ex presidente socialista de Madrid dice que "nunca" le entusiasmó Zapatero y que su marxismo "es como el de Groucho". Y también que la política de pactos con los nacionalistas "se ha pagado carísimo". Piensa que Rubalcaba sería mejor como candidato y que Tomás Gómez podría ser el futuro líder "si gana en Madrid".
ES un socialista de toda la vida, pero también una de las voces más críticas contra el presidente Zapatero. Sobre las luces y sombras de la política española, que él conoce a fondo, conversamos con Joaquín Leguina en su despacho del Consejo Consultivo de la Comunidad de Madrid, en plena Gran Vía.
-¿Le podemos considerar como la conciencia crítica del PSOE?
-No tengo vocación de Pepito Grillo. He dejado la política activa institucional y tengo derecho a dar mi opinión sobre las cosas que van bien y las que van mal. En los últimos tiempos casi todo va mal.
-¿Casi todo va mal?
-No me refiero sólo a la parte económica. También a las prisas, los bandazos, los errores, la contumacia y las ocurrencias, que no nos han llevado a buen puerto. Por ejemplo, en una semana, con decisiones del Gobierno, han acabado con las cajas de ahorros, que tienen una larguísima tradición, y con las Cámaras de Comercio, que tienen más de 150 años de vida.
-Dicen que son medidas necesarias a causa de la crisis…
-Sí, se llega a la conclusión de que la crisis es una capa estupenda para taparse.
-¿Por qué es tan crítico con Zapatero?
-Nunca me entusiasmó Zapatero. En el año 2000, el PSOE cometió un error con su elección. Y a pesar de ganar dos elecciones seguidas, su paso por la dirección del partido la vamos a pagar a largo plazo.
-¿Pero por qué considera su gestión tan negativa?
-Sobre todo por la política territorial. Porque es un táctico. Los tácticos dentro de los partidos son muy peligrosos. Creen que todo es reversible y se equivocan. Prefiero a alguien que tenga estrategia, que no es el caso.
-¿Y en qué se basa esa táctica?
-Se hace, por táctica, una operación en 2004, consistente en unirse a los nacionalistas y regionalistas de todo tipo para aislar al PP y motejarle de franquista. Puede parecer inteligente, pero es un error que se ha pagado carísimo, con el Estatuto de Cataluña, con el Tripartito, con el pacto con el BNG en Galicia… De todas sus alianzas, la única que ha sido un éxito es con el PP en el País Vasco.
-Además de la política territorial, ¿qué no le gusta de la gestión del presidente?
-Además de eso, hay otras cosas. Por ejemplo, con la Iglesia ha tenido una política completamente ambigua. Por un lado hace como de perseguidor de curas, y por otro deja sin cambiar una cosa tan antigua como es el Concordato. Pega los gritos y pone los huevos. Y hay muchas más cosas.
-Algo bueno verá también en la gestión de Zapatero.
-Sí, por ejemplo lo de hacer una TVE independiente ha estado muy bien, y ciertas leyes, como la de dependencia o la de violencia de género, aunque luego no se han financiado.
-¿Qué opina de sus medidas sociales y económicas?
-Ha tenido medidas bien recibidas, como el cheque-bebé, aunque yo estaba en contra de esos regalos, y luego ha tenido que quitarlo porque no se podía financiar. En las medidas fiscales no ha entrado para nada. Ha tirado de la subida del IVA. Podía haber un sistema fiscal más justo. Ahora los ingresos a través del IRPF proceden en un 90% de los salarios, que en el PIB representan el 50%. Es un impuesto cargado sobre una parte de la población, pero no se hace nada para corregirlo. Cuando las cosas vienen mal, dice "que paguen los ricos" y sube el IVA. Hay una gran demagogia, y una disociación entre lo que dice y lo que hace. A mi me pone de los nervios.
-Usted ha llegado a decir que Zapatero practica un marxismo como el de Groucho Marx…
-Lo dije a partir del 12 de mayo del año pasado, cuando se hizo una especie de haraquiri. En una película, Groucho saca unos papeles y le dice a un señor: "Estos son mis principios, pero si no le gustan tengo otros".
-También ha criticado usted la escasa preparación de algunos ministros y dirigentes del PSOE.
-Son dos cosas distintas. La falta de preparación que tienen muchos de los actuales dirigentes socialistas no es culpa de Zapatero. La tenemos nosotros, los viejos, que debimos poner condiciones en los estatutos del partido para que esto no ocurriera. Otra cosa es la selección de personal para ministros y altos cargos que hace Zapatero, que delata una concepción del Estado o muy optimista, porque valen para todo, que es un error; o muy pobre, porque al Estado hay que cuidarlo mucho, con dirigentes preparados y con experiencia.
-¿No es partidario de adelantar las elecciones?
-No soy partidario porque sería un suicidio para el Partido Socialista. A ver si escampa….
-¿Cuándo se debe ir Zapatero?
-Se debería ir ahora. Debería dejar a los líderes regionales del PSOE que no tuvieran esa carga añadida en las elecciones de mayo. Un cambio en la cabeza del Gobierno sería bienvenido, siempre que representara estabilidad y confianza.
-¿Quién lo debería sustituir?
-Yo no soy quien para decirlo, pero parece que él ya ha escogido a Alfredo Pérez Rubalcaba. Daría más confianza. Y no es una opinión subjetiva mía, sino que lo piensan los españoles, según las encuestas.
-¿Rubalcaba le parece un buen candidato a presidente?
-¡Hombre! Yo lo veo mejor que Zapatero, desde luego.
-¿Sería conveniente que el PSOE convocara primarias?
-Yo creo que ahora no estamos para esos juegos de primarias. Cuando toque convocar el congreso sí sería bueno tener varios candidatos y que se votara, que es un derecho de los afiliados.
-¿Es inevitable que el PP gane las próximas elecciones?
-Todo es evitable. Eso también. El PP tiene tela, aunque Zapatero le hace oposición a la oposición, que esa es otra. Si bien es cierto que eso no lo inventó él, ya lo hizo Aznar.
-Aznar ha planteado una reforma del Estado de las Autonomías. ¿Le parece necesaria?
-Reformar el Estado de las Autonomías, sí; cargárselo, no. Se puede mejorar. El menos indicado para hablar es Aznar, que firmó las transferencias de sanidad y educación, las más gordas. A no ser que diga en público "me equivoqué". Los políticos españoles nunca reconocen sus errores.
-Usted apoyó a Tomás Gómez. ¿Confía en él para dar una sorpresa en las elecciones autonómicas de Madrid?
-Pues sí. Es como si tuviera que jugar un partido contra el Barça. Pero ese partido no está jugado. Algún desgaste habrá tenido la señora Aguirre.
-¿Tomás Gómez podría ser el líder del PSOE en el futuro?
-Si gana en Madrid, sin duda.
-Pasemos a Andalucía. El PSOE ha tenido a Chaves durante 19 años en la presidencia de la Junta. ¿Qué opina de él?
-Chaves es un viejo lutier. Él estuvo muy cercano a Felipe González y Alfonso Guerra, y cuando hubo cierta separación tomó partido por Felipe. Chaves siempre ha dicho que sí al que estaba en el mando.
-¿Qué le parece Griñán como presidente y candidato?
-De Griñán tengo la mejor opinión intelectual y política. Lo he tratado mucho más que a Chaves. Le ha tocado el momento más difícil por la crisis, pero no creo que estén perdidas las elecciones para el PSOE en Andalucía.
-Usted es economista. ¿Cuándo vamos a salir de la crisis
-Sé cómo vamos a salir... Como el- gallo de Morón, sin plumas y cacareando. Cuándo vamos a salir no lo sabe nadie. El endeudamiento externo está en el cuello de la economía española. La gente no sabe que la mayoría de esa deuda no es del Estado, sino de la banca española. Pero aquí parece que no tiene nadie responsabilidad.
-¿Echa de menos a Felipe González en la política española?
-Lo oigo y lo leo con interés. Dice cosas sensatas.
-¿Qué fue lo mejor que hizo Leguina como presidente de la Comunidad de Madrid?
-No lo debo valorar yo. Pero puedo estar satisfecho de un urbanismo racional, en la línea de la declaración de Atenas. Y sobre todo de que hicimos 40.000 viviendas en 12 años. Me tocó inaugurar una institución y siempre quise que nos quedara algo más una bandera y un himno. Los que me sucedieron, aunque eran del PP, fueron favorables a mi gestión. Lo que nadie se encontrará es que me pusiera ninguna placa. Tengo dedicada una biblioteca, pero el nombre se lo puso Ruiz-Gallardón.
-¿Prefiere que ahora le vean como político o como escritor?
-Cada uno que me vea como quiera. Yo voy a ejercer mi derecho de opinar sobre política, y voy a seguir escribiendo sin prisas. Mientras tenga salud, intentaré estar a gusto con mi familia y mis amigos.
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