desde el albero

De Orlando al real de la Feria de Sevilla

  • Un grupo llegado de Florida (EEUU) conoce la Feria de Abril en una de las visitas guiadas organizadas por el Ayuntamiento

  • Más de 12.000 personas han disfrutado ya de la caseta del turista en Pascual Márquez

La presidenta de la Junta de Andalucía pasa bajo la portada, acompañada por algunos de sus consejeros y el presidente de la Diputación Provincial, entre otros. Deja a su izquiera el punto de información turística en el que un grupo recibe las nociones básicas sobre cómo moverse en la Feria de Abril. Son las 15:15. Todavía hay poca gente en este lunes de farolillos laborable, otrora Lunes de Pescaíto. El fin de semana ha sido intenso, sobre todo la noche del sábado, y se nota el bajón de público. El paseo de caballos es todavía bastante fluido. Las gitanas acosan a propios y extraños para venderles un clavel. "Venga, miarma, no seas soso", le espetan a un joven que trata de zafarse de una de ellas. Al final, por la insistencia, pasa por el aro. "Gracias, moreno".

Los turistas se hacen fotos con la portada de fondo. Aquí no están prohibidos los palos de selfie. Una japonesa en perfecto español aborda a una pareja para inmortalizarse con ellos. "¡Qué guapa eres!", le dice a la chica mientras analiza el traje de flamenca que lleva. Las gitanas siguen vendiendo flores junto a la caseta de información, en la que no sólo ofrecen mapas, también dan para los niños las pulseras de identificación para que si se pierden puedan localizar a sus padres sin sobresaltos. "Vienen tanto turistas españoles como extranjeros. Los de fuera acuden con la idea preconcebida de que las casetas son privadas y no van a poder entrar en ninguna. También preguntan mucho si hay espectáculos por la calle", explica una de las azafatas. En el punto de información no sólo aclaran a los foráneos que pueden acceder sin problema a un buen número de casetas, sino que tienen la posibilidad de realizar un recorrido guiado por el real que culmina en la caseta del turista, un proyecto en el que colabora la delegación de Fiestas Mayores, que cede el espacio, y que gestiona el Consorcio de Turismo. Belén Feria es la persona que acompañará en su primera visita a la Feria de Abril a una familia llegada desde Estados Unidos. "Los grupos son muy equilibrados. Hay de todas las nacionalidades. También españoles. Las explicaciones generalmente las hacemos en inglés", comenta esta guía. Los que no disfrutaron de esta primera incursión en la Feria de Sevilla fueron un grupo de chinos que declinaron el paseo al comprobar que no era en coche de caballos. Eso sí, los orientales no dejan pasar la oportunidad de hacerse fotos con la guía vestida de flamenca.

La tortilla de patatas y el rebujito son las estrellas en la caseta del turista

El tour por el real de Los Remedios comienza en el punto de información y concluye en la caseta del turista, en la calle Pascual Márquez 225. "Si no vas con ellos hasta allí es complicado que lleguen y tienen un buen lugar para pasar un rato". El grupo estadounidense de la 15:30 está formado por tres adultos y una niña a la que han vestido de flamenca. Llegados de Florida (de Orlando y Los Cayos), han acabado en la Feria por casualidades del destino, como aclara Audrey Benet, que por su madre cubana habla un perfecto castellano: "Llegamos anoche en avión y el taxista nos dijo que era la Feria, así que cambiamos los billetes de tren para pasar hoy el día aquí". Su viaje a España está motivado por un retiro de escritoras en un pueblo de Málaga. La primera explicación de la guía es sobre la portada, su significado, el modo en que se elige cada año... Por la calle Pepe Hillo caminan admirando cada uno de los detalles que van conociendo. Preguntados por su primera opinión sobre lo que ven, Benet recurre al Carnaval de Nueva Orleans para encontrar algo parecido al otro lado del charco: "Se podría comparar con el mardi gras. Hasta cierto punto puede haber similitudes. La gente se echa a la calle. Hay grupos y desfiles, las luces...".

El grupo de americanos ante la caseta del turista. El grupo de americanos ante la caseta del turista.

El grupo de americanos ante la caseta del turista.

Lo que más le preguntan a Belén Feria, que alterna ruta con otra guía, es por las características del traje de flamenca: "Les explico que a diferencia de otros vestidos regionales, como el valenciano, este cambia cada año según la moda. Se actualiza". El flamenco y las sevillanas, además del colorido o los caballos, llaman poderosamente la atención de las visitantes, que se muestran impresionadas sobre cómo la sociedad es capaz de preservar su cultura a través de fiestas como la Feria de Abril. "Mi madre es cubana y ha bailado flamenco. Yo todo eso lo valoro mucho", subraya Benet. Antes de visitar el real, al que han llegado en coche de caballos, han estado en el Parque de María Luisa y la Plaza de España, lugares a los que quieren volver cuando regresen a Sevilla el próximo lunes, antes de tomar otro avión a mediados de la próxima semana para, con escala, volver a Miami.

En la calle Pascual Márquez la guía les muestra las distintas casetas de distrito a las que pueden entrar. El grupo llega a la caseta del turista, en la que el delegado del ramo, Antonio Muñoz; junto al gerente del Consorcio, Antonio Jiménez, y el gerente de Fibes, Jesús Rojas, entre otros, comparten mesa. En dos días de Feria ya han pasado por esta caseta doce mil personas, en su mayoría turistas, para disfrutar de las sevillanas o la gastronomía de la Feria. Las estrellas son la tortilla y el rebujito. Las sevillanas suenan en la antigua sede efímera de Abengoa que registra media entrada a primera hora de la tarde. Los turistas disfrutan como cualquier sevillano de su Feria. Están contentos, como el grupo de Florida, que antes de continuar su visita a la ciudad comparte una jarra de rebujito con su guía.

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