Málaga Cine

Documental de brocha fina

  • 'Tener el corazón en el lugar equivocado' y 'Familystrip' usan a un pintor para contar sus historias · El primero, una personal y, el segundo, de toda una generación

El documental se acerca cada vez más a lo artístico. Y le gusta investigar, comprender los procesos del arte. Quizás por eso dos de las películas que ayer se proyectaron dentro de la Sección Oficial tienen a un pintor como protagonista. En uno casi sin quererlo y en otro de forma absolutamente madurada. Pero en ambas como eje desde el que mirar el trabajo o la familia. "Es algo muy visual. Muy agradecido. Y da resultados magníficos", dice Josu Venero, director de Tener el corazón en el lugar equivocado.

El suyo fue el único cortometraje del día. Pero sus 17 minutos (junto a la banda sonora de Wim Mertens) sirven para demostrar que el cine puede hablar del cine con calidad, dando lo mejor de sí mismo. Porque la cinta nos introduce en el universo del pintor vasco Juan Antonio Sistiaga, pionero de la pintura sobre fotograma de 70 milímetros al nivel de Norman Mclaren o Luis Bras. Fundador de la vanguardia artística en el País Vasco bajo la generación de Oteiza o Chillida, Sistiaga asistió en París a una película donde se rallaba el negativo. "Y desde ahí no ha parado de crear", dice Venero.

Cuadro a cuadro, fotograma a fotograma (hasta 180.000) Sistiaga va creando sus películas y es, precisamente en ese proceso, donde se sumerge el documental. De tal manera que pintura y cine se unen no sólo en el trabajo de Sistiaga, sino también en Tener el corazón en el lugar equivocado. Y el resultado ha sido "tan potente" que el director prepara ya ahora un largometraje con Sistiaga.

Pero si las cámaras de Venero entraron en el estudio del pintor Sistiaga de una manera totalmente predefinida, las de Lluís Miñarro lo hicieron casi por casualidad en el del joven Francisco Herrero. Allí, él pintaba un retrato del padre y la madre de Miñarro, con el que este productor, director y antiguo crítico cinematográfico busca hacer un regalo a sus padres por su aniversario de boda.

Tras las primeras grabaciones, descubrió que el retrato familiar de pintaba Herrero era también el retrato de una sociedad (la española desde el franquismo), que poco a poco va desapareciendo. Y así nació Familystrip. Mediante charlas, debates, análisis y reflexiones casi íntimas, el documentalista consigue adentrarse en una especie de búsqueda antropológica de lo que marcó a esa España. La de sus padres. Y, siempre, desde lo artístico. Punto de vista que cada vez más liga a documental y arte.

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