Málaga Cine

Puesta de largo para volver a la vida

  • Silvia Abascal, presentadora de la cita junto a Asier Etxeandia, se convirtió en la gran protagonista de la nueva edición en su primera noche, sin escatimar en emoción.

Si la gala inaugural del Festival de Málaga reviste tradicionalmente un regusto festivo y conciliador, la que dio ayer el pistoletazo de salida a la nueva edición del certamen en el Teatro Cervantes revistió, además, generosas dosis de emoción. Y la responsable de que buena parte del sarao se desarrollara al borde de las lágrimas fue la actriz Silvia Abascal, quien, recuperada y espléndida, ejerció de presentadora junto a un eficaz Asier Etxeandia (difícilmente podría haber escogido el festival un showman más idóneo; y resultó reconfortante reencontrar al actor sólo unas semanas después de haberlo visto en el mismo escenario, pletórico, con su espectáculo musical El intérprete: un verdadero festín). Conmovida y ante un Cervantes en pie, Abascal brindó agradecimientos a Málaga, al Hospital Carlos Haya, al Hotel Málaga Palacio y al Festival de Cine Español. Etxeandia correspondió, rendido a sus pies, presentando a Silvia Abascal como "una mujer con talento, luz, belleza, una heroína y una invencible que llega al escenario para llenarlo de color". Y así fue: nada quedó anoche en gris.

También recordó Etxeandia a Orson Welles, artífice de la Película de Oro de este año (Campanadas a media noche), con esta cita oportuna: "La vida es cine y el cine es la mejor forma de volver a la vida". Comparecieron después numerosos actores vinculandos al festival a través de un divertido vídeo para felicitar al certamen por su mayoría de edad, un cumpleaños feliz que culminó a ritmo de dance con Para hacer bien el amor hay que venir al sur de Rafaella Carrá. No hubo, como corresponde a la tradición serena y amistosa del Festival de Málaga, dardos de tipo político en pro de la celebración festiva; pero sí apuntó Etxeandia, por si acaso, tras recordar que la anterior edición del ciclo dejó un impacto de 40 millones de euros y 130.000 visitantes, que la cultura "significa prosperidad, ya que genera negocio para muchos sectores", para, acto seguido, reclamar la protección y la proyección que el certamen malagueño merece.

También los homenajeados añadieron sal a la noche con otro vídeo lleno de ocurrencias. La música la pusieron el batería malagueño Coki Giménez (en clara evocación de Whiplash), Dover y Nur Levi, que dio paso a la proyección de Hablar. Y más cine, por favor.

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