Matricidio de Alcalá de Guadaíra

El jurado considera culpable de asesinato al joven que mató a su madre

  • El veredicto del jurado establece como hecho probado por una mayoría de cinco votos que el acusado tenia un tratorno ansioso depresivo

El asesino de su madre, ante el tribunal del jurado El asesino de su madre, ante el tribunal del jurado

El asesino de su madre, ante el tribunal del jurado / Juan Carlos Muñoz

De este modo, el jurado ha considerado probado por unaminidad, como el propio acusado reconoció, que Henry W. V. mató a su madre con ensañamiento y alevosía en la madrugada del 13 de noviembre de 2018 en el domicilio que ambos habitaban en Alcalá de Guadaíra.

Esta unanimidad no ha existido para la apreciación de que en el momento de los hechos, el acusado se encontraba afectado "por un trastorno ansioso depresivo que mermaba, sin llegar a eliminar, sus capacidades volitivas e intelectivas", puesto que este hecho ha sido probado por una mayoría de cinco votos por parte de los nueve miembros del jurado.

Según las declaraciones de los psiquiatras forenses y la psicóloga que está tratando al acusado en la cárcel, en el momento de los hechos,Henry W. V. "presentaba limitaciones importantes de sus facultades cognitivas y volutivas". Esta situación mental es lo que hizo que el fiscal rebajara su petición inicial de 22 años de cárcel a una pena de 11 años ateniendo a una atenuante muy calificada. Del mismo modo, la defensa cambió su calificación inicial de homicidio a asesinato, sumándose a la petición de cárcel solicitada por el ministerio público.

Según el veredicto, sobre las 4:00 del 13 de noviembre de 2018 el acusado comenzó una discusión con su madre, a la que empujó en el salón y continuó golpeando en el dormitorio de la víctima. Cuando ésta estaba en el suelo, siguió dándole patadas y golpeándola en la cabeza. Además, con un trozo de espejo le provocó varias incisiones en tórax y abdomen. La mujer, que tenía heridas defensivas en brazos y piernas, falleció a consecuencia de los numerosos golpes.

El cadáver de la madre presentaba, además de numerosos golpes y patadas, hasta 17 heridas inciso contusas. El acusado, de 19 años en el momento de los hechos, llevaba cinco años practicando boxeo y, según el testimonio del forense, los golpes estaban "unos sobre otros".

La brutal paliza que el acusado le dio a su madre, causó la muerte de la mujer por un mecamismo mixto de traumatismo craneoencefálico grave y hemorragia aguda. Según explicaron los psiquiatras forenses, durante la paliza, "en la cabeza de Henry W. V. sentía que su madre no era su madre, atacaba para defenderse de una agresión que él estaba convencido que le estaba haciendo su madre".

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