Una pareja reclama 60.000 euros por los daños que sufrió su bebé en una guardería de Sevilla
La reclamación extrajudicial que ha presentado por el bufete Boutique Legal se basa en que el niño regresó a casa con "golpes, mordeduras y contusiones en la cabeza y el rostro"
La vía penal no fructificó porque fue imposible señalar a un responsable concreto de la guardería, pero la Guardia Civil y Educación admitieron que las heridas eran fruto de una "negligencia grave" del personal docente
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Una pareja ha emprendido un proceso civil contra la guardería a la que acudía su hijo después de que el menor sufriese graves heridas físicas cuando sólo tenía nueve meses. Los padres reclaman algo más de 60.000 euros por esta vía después de que el camino penal no llevase a ninguna parte, sobre todo porque resultó imposible individualizar al responsable de lo ocurrido. Pese a ello, tanto la Guardia Civil como la Junta de Andalucía reconocieron en su día que el suceso se debió a una "negligencia grave" del personal del jardín de infancia.
La abogada Elisabeth Guerrero (bufete Boutique Legal), que representa a la familia del menor, explica que la vía civil se ha iniciado con una reclamación extrajudicial, que es el paso previo a la demanda si no hay acuerdo entre las partes. La vía penal no prosperó porque la Justicia no pudo señalar a la persona o personas que provocaron el daño al bebé. Durante la instrucción, la directora del centro y las cuidadoras negaron tener responsabilidad alguna.
Los hechos ocurrieron el 29 de enero de 2024. La guardería avisó a la madre de que el pequeño se había caído de su trona y que debía ir a buscarlo, pero también le pidió que no se preocupase porque al pequeño incluso le habían dado de comer después del golpe. Cuando los padres llegaron, sin embargo, el niño presentaba graves lesiones como "golpes, mordeduras y contusiones profundas en cabeza y rostro" que se produjeron "durante el horario y bajo la custodia exclusiva del centro docente”, según recalca la letrada. El menor necesitó atención médica urgente y pruebas de diagnóstico.
La madre recuerda que aquel día fue avisada a las 12.40 para que fuese a recoger a su hijo. “Me dicen que se ha caído del carro, que vaya a recogerlo, que está bien y que le habían dado de comer”, narra. Pero como ya había habido otros problemas anteriores y tanto ella como su pareja habían manifestado que querían llevar al niño a otra guardería, la madre sospechó que algo iba mal. "Me fui corriendo para allá y cuando llego, veo a la directora de la guardería llorando junto con la tutora de mi hijo. Me lo entregan y le veo la cara totalmente deformada y llena de hematomas”, rememora. Ella pidió explicaciones, pero no se las dieron bajo la excusa de que era mejor acudir cuanto antes a un centro hospitalario.
En el hospital abrieron un parte de lesiones, realizaron un TAC al bebé y lo ingresaron en observación. Los médicos ya dejaron claro a los padres en ese momento que las lesiones no eran compatibles con una simple caída de un carro. Y a eso se suma que tanto la Guardia Civil como la Consejería de Desarrollo Educativo y FP achacaron las heridas a una "negligencia grave en la vigilancia por parte del personal docente” de la guardería.
"Dos años después, nadie en la guardería ha dado a los padres una explicación coherente", lamenta la abogada de la familia. Por tanto, tras el callejón sin salida por la vía penal, los padres han emprendido la civil para reclamar una compensación, ya que el incidente todavía tiene secuelas. El niño, por ejemplo, sufre terrores nocturnos desde aquel día. El informe pericial aportado también respalda que el daño puede tener impacto a medio y largo plazo. Y no sólo en el menor. Las secuelas también han dejado huella en la madre, que entre otros problemas padece crisis de ansiedad por culpa del estrés vivido hace ya más de dos años.
La cuantificación de los daños sufridos por el menor asciende a 39.875,85 euros, mientras que los de la progenitora se elevan a 20.875,86. El total que reclama la familia es de 60.751,71 euros.
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