Juzgado de Guardia

La fiscal pide 9 años para un preso por abusos sexuales a su compañero de celda

  • Rebaja tres años su petición de condena al no ver acreditada la agresión sexual

  • El juicio ha quedado visto para sentencia

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La fiscal ha rebajado de 12 a 9 años de cárcel la pena solicitada para J.C.C.G. -en prisión por otros delitos- por abusos sexuales al reo con el que compartía celda en julio de 2014 en Sevilla tras el juicio celebrado este jueves en la Audiencia Provincial, al no ver acreditada la agresión sexual.

En el juicio, la víctima, F.J.J.B., actualmente interno en un psiquiátrico penitenciario, ha declarado por videoconferencia que en julio de 2014 compartía celda en el módulo de enfermería con el acusado y otro interno y que entre el 17 y el 21 de julio de ese mes, el enjuiciado le obligó a practicarle felaciones y masturbaciones en el baño de la celda.

Ha explicado que no lo denunció al director de la prisión hasta días después porque "estaba asustado y no sabía qué hacer" pero sí se lo comentó a otro interno y a la médico del módulo, si bien la facultativo ha negado tal extremo.

A diferencia de sus anteriores declaraciones en la denuncia y durante la instrucción, ha dicho que los actos sexuales no fueron recíprocos y al ser preguntado sobre por qué no usó el dispositivo de alerta a los funcionarios de prisiones, ha afirmado que los avisó un tercer compañero de celda pero no vinieron.

No obstante, este último negó en la instrucción y hoy en el juicio que viera nada ni dar ninguna alerta, lo que el denunciante atribuye a que estaba "amenazado" por el acusado.

La supuesta víctima ha dicho que padece un trastorno bipolar si bien en el juicio ha declarado una psiquiatra como perito que ha señalado que presenta un "retraso mental leve" que le impide mantener un relato ficticio durante tanto tiempo, por lo que da credibilidad a su denuncia y ve lógico que haya ciertas diferencias entre lo expuesto entonces y ahora, aunque ha reconocido que la reciprocidad o no de las prácticas sexuales no es periférico.

Por su parte, el denunciado ha asegurado que F.J.J.B. "se lo ha inventado todo" y no se explica "por qué está diciendo eso".

Ha afirmado que él era un preso de confianza que ayudaba en el módulo de enfermería donde el acusado sí recibía tratamiento y le fue asignado como compañero tras haber tenido problemas con otros. Ha negado que nunca entrara con nadie en el baño de la celda y en el uso de su derecho a la última palabra se ha declarado "inocente" y ha reiterado que "este hombre se ha inventado el tema este".

Tras escuchar a ambos y a los testigos y peritos, entre ellos los funcionarios de prisiones que han ratificado que el acusado era un preso de confianza y que desconocían los hechos hasta que la víctima los denunció al director, las partes han expuesto sus conclusiones.

La fiscal ha admitido que no ha quedado acreditado el ejercicio de la violencia para calificar los hechos como agresión sexual pero sí la falta de consentimiento, por lo que ha solicitado 9 años de prisión por un delito de abusos sexuales pues, pese a que la declaración de la víctima hoy en el juicio "no es exactamente" igual a lo manifestado en la instrucción, "siempre ha mantenido" que realizó las prácticas sexuales al acusado "obligado".

Ha señalado que ante la falta de testigos directos, la declaración de la víctima supone "la única prueba de cargo" pero cree que es "suficiente" para una sentencia condenatoria.

El abogado defensor, por contra, cree todo lo contrario ante las "contradicciones evidentes" en las declaraciones del denunciante y el trastorno bipolar que dice padecer.

Para la defensa, que pide la libre absolución, "no se entiende en absoluto" y "no resulta creíble" que "no hiciera nada para pedir auxilio a los funcionarios de prisiones" ya que "era muy fácil".

El juicio ha quedado visto para sentencia.

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