opinión

Pautas para un buen juicio con jurado

  • El autor aporta algunas claves para los abogados a la hora de celebrar un juicio con jurado popular.

La institución del Jurado tiene en España más tradición de lo que nos creemos, pues aparece por primea vez en el Estatuto de Bayona y posteriormente en el año 1820. La idea de que el pueblo no era capaz para juzgar delitos hacía que se fuese suprimiendo en cada Constitución de corte conservador para volver a reaparecer en periodos progresistas.

La II República, lo contemplaba y durante el periodo franquista volvió a desparecer para volver a aparecer finalmente en Mayo de 1995 siendo Ministro de Justicia Juan Alberto Belloch.

Se trata de un instituto sometido a fuertes críticas por parte de amplios sectores sociales, pues es frecuente escuchar que un Tribunal de Jueces Profesionales llegaría a conclusiones diferentes a las del Jurado. Pero lo cierto es que el legislador ha querido que ciertos delitos no sean valorados por Jueces sino por gente del pueblo. Por tanto, entiendo que es estéril la reflexión de si los jueces llegarían a la misma o a otra conclusión que los jurados. Los soberanos para valorar la prueba en los delitos cuyo ámbito de aplicación es el procedimiento del jurado, se valoran por Jurados tal y como dispuso el poder legislativo.

Aparte de eso, sí que es cierto la falta de semejanza entre un juicio con Jueces y un juicio con Jurados. El abogado que no distinga y actúe de la misma forma en ambos casos errará, pues siendo el receptor del mensaje una persona diferente (nada profesional y sí gente de la calle sin conocimientos jurídicos) la forma de actuar en juicio ha de ser muy diferente.

No quiero que me tomen por presuntuoso y lo único que quiero es trasmitirles mis percepciones por si puedo ayudar a algún compañero. Voy a darles algunas claves que creo que les podrán servir para tener éxito en un juicio de esta naturaleza:

ANALIZAR PERFIL DE LOS JURADOS

La primera tarea a realizar es analizar la posible personalidad de los jurados para poder recusar a los que pudieran ser mas reacios a una sentencia favorable: Por ejemplo, en un caso que tuvimos en el Despacho, la acusada era una mujer de nacionalidad cubana sola en España y sometida a malos tratos por parte de su marido, empresario y de buena familia.

Con este perfil, (y siempre con definiciones apriorísticas y genéricas), no queríamos jurados que nos pudiesen parecer machistas, racistas o xenófobos. Para ello contamos con la información que suministra el propio procedimiento, pues cada jurado ha de rellenar un formulario con sus datos.

Además y en la medida de lo posible buscamos información sobre ellos en las distintas redes sociales o en google y salvo a los de mayor edad, estos medios nos proporcionaron buena información sobre el perfil de cada uno, lo que permite hacer uso de la facultad de recusación sin causa que la ley concede a las partes. (hasta cuatro están permitidas. Nosotros, en ese caso, hicimos dos recusaciones solamente).

HABLAR AL JURADO RESPETANDO SU CAPACIDAD INTELECTUAL

Una vez constituido el Jurado, lo primero que hay que hacer es no considerarlos como “tontos” y adoptar un tono paternalista con ellos como si no entendieran lo que se les dice. Lo procedente es explicar las cosas de manera clara y entendible pero siempre tratándolos de igual a igual como personas que están a la misma altura de los letrados.

No se pueden utilizar expresiones como “bueno, no se preocupen que yo les voy a explicar….” “ o yo estoy aquí para que entiendan o aprendan…” etc

PALABRAS DE AGRADECIMIENTO

Me parece que una buena forma de empezar el Juicio es dirigirnos a las Jurados y darles las gracias por el esfuerzo que van a realizar durante las sesiones de juicio y agradecerles el ejercicio de ciudadanía y democracia que están realizando, explicándoles que el Jurado tiene su origen en un mandato constitucional y que en ese momento están representando el principio de que la justicia emana del pueblo. No solo es una forma educada de empezar el juicio sino una buena forma de conectar con ello.

LENGUAJE DIRECTO SENCILLO Y CLARO

A continuación hay que utilizar un lenguaje muy sencillo, sin llegar a ser coloquial, pero entendible por cualquiera. Hay que pensar si se estaría enterando tu madre en el caso de que fuese ella una de las personas sentadas allí. Un lenguaje muy claro y muy directo.

BREVES, CONCRETOS Y ORDENADOS

Es necesario ser muy escueto y saber concretar. Un informe de casi dos horas, deslavazado, con distintos altibajos, desordenado, etc. no llega a los jurados. ( tampoco a los jueces, pero a los jurados aun menos).

El informe ha de ser muy ordenado, con una presentación, un nudo y un desenlace ( como en el teatro). Debe ser la explicación de un esquema y que detalle paso por paso, primero la prueba que desmonta los argumentos de la acusación, y segundo, que justifique con pruebas objetivas la versión que nosotros hemos relatado de los hechos. Mucha capacidad de síntesis.

HONESTO PARA GANAR CREDIBILIDAD

El informe ha de ser honesto. Es decir, que se base en datos y pruebas reales, sin mentir. El jurado sabe que todos los que estamos allí somos parte interesada en el procedimiento ( salvo el juez) y que por tanto somos parciales. No hay que tener rubor en reconocerlo, pero eso no es obstáculo para decir la verdad. Si por el contrario detecta que se dice algo que no se ha visto en el juicio o que no es verdad, el jurado nos considerará mentirosos y perderemos cualquier credibilidad.

APELAR AL SENTIDO COMÚN Y FOMENTAR LA EMPATÍA CON EL ACUSADO

Hay que hacer constantes apelaciones al sentido común y a la empatía con el acusado. Es decir, tratar de explicarles las cosas no en base a criterios jurídicos sino en base a la lógica y al sentido común. También es importante que ellos se coloquen en la posición del acusado y que piensen cómo habrían actuado ellos de haberse encontrado en una situación similar, pues a ellos les corresponde dictar el veredicto respecto a ese delito concreto y han de analizar las circunstancias concretas de ese caso y no de otro.

CUIDAR LA COMUNICACIÓN VERBAL , NO VERBAL Y PARAVERBAL

Debemos dar mucha importancia al lenguaje paraverbal y no verbal: buena entonación, ritmo, que no resulte un discurso aburrido o monótono, así como al lenguaje no verbal: siempre sonriendo, sentado echado levemente sobre el estrado, sin los brazos cruzados, y sin gesticular en exceso. Solo para enfatizar ciertos momentos de interés para el juicio.

La utilización de ciertos gestos puede resultar muy gráfico para el Jurado, como por ejemplo, tras desmontar una tesis de la acusación, coger un folio con una mano, levantarlo y con energía, colocarlo a otro lado, como dejando claro que esa tesis, ya desmontada, esta finiquitada. Se ha pasado página.

La conjugación de la comunicación verbal, paraverbal y no verbal hará que el jurado nos atienda mas o menos o seamos mas o menos creíbles.

Hay que cuidar estas cosas aunque no estemos en el uso de la palabra, sin reírnos a hacer gestos de aprobación o desaprobación hacia el compañero, pues esa actitud a buen seguro no gustará al jurado.

Creo que también es conveniente comenzar la intervención con unas palabras de agradecimiento hacia la labor de ciudadanía que están desarrollando, y la importancia de la función que asumen que habrán de desempeñar con responsabilidad. Igualmente, no está de mas desearles suerte en esta tarea tan difícil.

DESTACAR LAS CONTRADICCIONES DE LAS ACUSACIONES

Es relevante destacar las contradicciones o inexactitudes de la otra parte para trasmitirles a los jurados la falta de credibilidad de los mismos.

PRESUNCION DE INOCENCIA E IN DUBIO PRO REO

Por último, hay que hacer constantes alusiones a lo que significa la presunción de inocencia y el principio in dubio pro reo (sin utilizar esta expresión) para que sólo condenen cuando estén absolutamente convencidos y sin ninguna duda de que las pruebas desvirtúan esa presunción, ya que eso es una garantía para todos, incluidos ellos que algún día pueden verse sentados allí y no querrán que les condenen con dudas.

Lo que sí he percibido en este tipo de juicios es que la importancia de los informes son enormes, pues a diferencia de un tribunal de jueces, donde ellos ya han valorado la prueba y las consecuencias jurídicas, y por tanto, los informes normalmente no harán cambiar en mucho su decisión, tratándose de jurados legos, un buen informe conectando con ellos, creíble, entendible y concreto y honesto puede ser clave para la decisión final.

Quien haya realizado juicios con jurado, creo que estará de acuerdo conmigo en que son absolutamente diferentes a los otros y el que no haga una preparación específica, tendrá pocas posibilidades de éxito.

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