Piden hasta 17 años de cárcel a una enfermera antivacunas que simulaba pinchar a los niños

Habría desperdiciado dosis por valor de casi 27.000 euros entre febrero de 2021 y septiembre de 2022, en los que selló fraudulentamente la cartilla de 404 menores en Vizcaya.

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La acusada, de espadas en el banquillo, en la primera jornada del juicio celebrada este 15 de septiembre.
La acusada, de espadas en el banquillo, en la primera jornada del juicio celebrada este 15 de septiembre. / EFE
Agencias

15 de septiembre 2025 - 18:07

La sección primera de la Audiencia Provincial de Vizcaya ha acogido este lunes la primera de las cinco sesiones contra una sanitaria del Servicio Vasco de Salud- Osakidetza acusada de simular la vacunación de 404 menores entre febrero de 2021 y septiembre de 2022. El abogado de la acusación pide unas penas que oscilan entre los 12 y los 17 años de prisión por delitos de daños agravados, falsedad documental y malversación de fondos. Por su parte, la Fiscalía solicita para la encausada una pena de 7,5 años de prisión y otros tanto de inhabilitación, -misma petición que hacen Osakidetza y el Colegio de Enfermería- así como una sanción económica que supera en total los 50.000 euros.

Algunos de los familiares de los menores afectados por posibles irregularidades en el proceso de vacunación desarrollado en el ambulatorio de Kabieces (Santurtzi, Vizcaya) entre 2021 y 2022 han destacado la "rapidez" con que la enfermera acusada ejecutaba el procedimiento, así como el hecho de que los niños no presentaban posteriormente reacciones adversas. Todos ellos han subrayado además que la procesada rellenaba las cartillas de vacunación, de tal forma que ninguno sospechó que no hubiera administrado los sueros.

En la primera de las sesiones han declarado nueve testigos, padres y madres de los menores objeto de vacunación, mientras que la acusada ha optado por posponer su interrogatorio al último día de juicio. En la mayor parte de los testimonios, los progenitores han asegurado que los menores no presentaban febrícula, rojez o reacción adversa alguna tras ser vacunados por la encausada, y han sido varios los que han advertido de la brevedad del proceso. "Era extraño que fuera todo tan rápido... resultaba raro porque con una hermana mayor el protocolo era más detallado", ha manifestado un testigo.

"Ocultar el brazo"

Otra de las progenitoras ha detallado, por su parte, que en su caso la enfermera habría llegado a "ocultar el brazo" de su hijo y llevó a cabo el procedimiento de "espaldas": "No dudé, pero me pareció curioso cómo lo hacía... lo hacía muy rápido". Algunos de los progenitores han relatado cómo una vez publicado el caso en los medios de comunicación fueron ellos quienes se pusieron en contacto con Osakidetza para que les aclarase la situación en que estaban los menores, mientras que el resto recibió una carta del Servicio Vasco de Salud. En todos los casos se les revacunó. La segunda jornada se desarrollará este martes con la declaración de 33 testigos.

Casi 27.000 euros en dosis desechadas

Según han informado a EFE el abogado Aitzol Asla, que representa a esas casi 50 familias, su petición de pena supera los 12 años de prisión al estimar que en la vista oral quedará probado que además de los delitos expuestos por la Fiscalía, la encausada cometió malversación de fondos públicos.

Desechó dosis de esas vacunas valoradas en unos 26.700 euros y, tras descubrir ese proceder de su trabajadora, Osakidetza tuvo que inocular a los menores afectados las vacunas que no habían recibido, lo que generó un nuevo gasto de unos 5.300 euros, calcula el escrito fiscal para determinar la cantidad que solicita que pague como indemnización al Servio Vasco de Salud.

La Fiscalía también pide imponer una multa de 18.240 euros

Las familias que denunciaron a esa enfermera afrontan "con ganas el juicio para contar todo lo que vivieron", y explicar ante el tribunal cómo escucharon a esa profesional comentarios en contra de las vacunas y aconsejando a los padres a "dejar a los niños correr descalzos por la hierba" para mejorar su sistema inmunológico. Sostienen, ha explicado el abogado, que "cada cual puede tener una opinión, pero como profesional tiene un deber y en ningún caso puede tomar decisiones sobre la salud de los niños", ni fingir ante sus padres que les vacunaba pero no lo hacía o no lo hacía correctamente, "poniendo en riesgo" a los menores, desprotegidos ante enfermedades.

Los padres persiguen que esa enfermera no pueda volver a ejercer como tal, "y que Osakidetza no se olvide que este tipo de actitudes son graves y deben de ser castigadas". "Ella manifestaba abiertamente que estaba en contra de las vacunas" y aunque al principio pensaron "que solo eran criterios personales algo extravagantes", luego empezaron a sospechar de que no estaba vacunando correctamente a sus hijos y decidieron denunciarlo "preocupados" por las consecuencias que ello podía tener, ha expuesto Asla.

Confían, ha continuado, en que el tribunal sancione a la acusada por hacerles creer que sus hijos estaban correctamente protegidos y por utilizar incorrectamente el material suministrado por Osakidetza -y abonado con fondos públicos- ya que tiraba las vacunas no usadas.

Están citados alrededor de 70 personas entre padres de los niños afectados, responsables de la investigación interna que hizo Osakidetza de este caso, compañeros de la encausada llamados a petición de su defensa, además de los peritos. Para escuchar todos esos testimonios y la practica del resto de la prueba, la Audiencia vizcaína ha señalado cinco sesiones de juicio, de lunes a viernes.

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