Violencia machista

Un bebé de dos meses percibe la violencia de género, según la Audiencia

  • El bebé “siente o percibe” la agresividad, incluso en un episodio aislado

  • Otras Audiencias creen que los bebés "no tienen esa receptividad"

Tribunal de la Sección Cuarta de la Audiencia Tribunal de la Sección Cuarta de la Audiencia

Tribunal de la Sección Cuarta de la Audiencia

La Audiencia de Sevilla ha determinado que un bebé “no es inmune a la violencia ejercida en su presencia” y que, por lo tanto, un maltratador que agredió a su ex pareja delante de su hijo de dos meses debe ser condenado con la agravante de haber cometido el delito en presencia de menores.

Así lo ha sentenciado la Sección Cuarta de la Audiencia, encargada de todas las apelaciones en materia de violencia de género, al confirmar la condena de 9 meses de cárcel impuesta a Miguel S.G. por propinar a su ex pareja una patada en el muslo y una “tragantada” cuando ambos se encontraban en un parque de Sevilla con su hijo de dos meses de edad.

La defensa del acusado argumentó que la corta edad del bebé “no le permitía comprender el significado de lo que ocurría entre sus padres y sentir por ello alarma, desasosiego o temor”.

La Audiencia le responde que “es indudable, desde luego, que un bebé de dos meses carece de la capacidad intelectual para comprender racionalmente un acto de violencia física o verbal desarrollado en su presencia”, pero “ello no significa que no pueda percibir o sentir de algún modo la existencia de esa violencia entre dos adultos”.

Tampoco se puede descartar que la impresión producida por ese episodio “tenga consecuencias a medio plazo en su estabilidad y normal desarrollo” por ejemplo en forma de inquietud, terrores nocturnos o alteraciones del sueño.

Esas consecuencias “probables” lo son “casi seguras” en los supuestos de violencia habitual, indica la sentencia del magistrado José Manuel de Paúl a la que ha tenido acceso este periódico.

El problema es que algunas Audiencias provinciales, como las de A Coruña y Vizcaya, han puesto límites a esa edad. La primera de ellas no aplicó la agravante en una agresión ante un bebé de tres meses porque “no se dieron las mínimas condiciones de receptividad”.

El magistrado reconoce que puede generar “una insoportable inseguridad jurídica” el hecho de que cada tribunal estime por su cuenta, “en una decisión en último término aleatoria, el momento en que un niño puede verse afectado en su desarrollo por la violencia que se desarrolla ante él”.

Por ello, los magistrados afirman que siguen abiertos "a que se nos demuestre, mediante una prueba pericial o la cita de literatura científica acreditada, que un bebé de pocos meses no es inmune a la violencia ejercida en su presencia y que ésta, por tanto, no puede acarrearle ninguna consecuencia perjudicial”. Mientras tanto, seguirá aplicando la agravante sin ningún límite mínimo de edad del niño que presencia las agresiones.

Y añade otra razón para agravar la condena: al encontrarse su hijo presente, la madre que es atacada se encuentra en una “mayor vulnerabilidad y menores posibilidades de reacción defensiva”.

El acusado en este caso, por tanto, cumplirá los 9 meses de prisión, alejamiento de su ex pareja durante dos años y medio y el pago de una indemnización de 190 euros.

  

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios