Sentencia del TSJA

Confirman el despido de una diseñadora por vender sus modelos fuera de la empresa

  • Durante su baja maternal hizo un desfile y anunció sus complementos de flamenca

Palacio de Justicia de Sevilla Palacio de Justicia de Sevilla

Palacio de Justicia de Sevilla

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha confirmado el despido disciplinario de una diseñadora de tocados y complementos de flamenca que, durante su baja por maternidad, siguió presentando sus diseños en pasarelas de moda y se anunció en las redes sociales.

La diseñadora trabajó desde 2009 para la empresa, con sede en Jerez de la Frontera, primero como jefa de compras y desde 2016 como diseñadora.

El 1 de septiembre de 2016, estando embarazada de 33 semanas, obtuvo la baja médica por ciática, que a continuación se unió a su permiso de maternidad desde el 24 de octubre de 2016, según la sentencia de la Sala de lo Social del TSJA con sede en Sevilla.

La sentencia recuerda que el 1 de octubre se celebró  en Sevilla el Fashion Weekend y la diseñadora presentó en esa pasarela unos tocados diseñados por ella aunque no acudió al evento personalmente y transportaron los modelos su cuñada y una amiga.

La empresa, que sospechaba la  competencia desleal, contrató a un detective privado, que se hizo pasar por un comprador y adquirió cuatro tocados por 200 euros.

La diseñadora  se ofreció a enviarle un catálogo de productos pero manifestó que no podría darle facturas ya que aún no se había dado de alta como autónoma.

Junto a estos datos, la sentencia recuerda que la creadora tenía perfiles públicos en Facebook e  Instagram donde aparecían “numerosas fotografías de la nueva colección de tocados en la pasarela Fashion Week Sevilla”, y anunciaba sus pendientes de flamenca, hombreras de flores y coronas de Comunión. Además anunciaba el sorteo de dos entradas para su desfile del sábado 1 de octubre.

Según el TSJA, en este caso se ha demostrado la competencia desleal no solo porque la diseñadora estaba comercializando artículos del mismo ramo al que se dedicaba su empresa (diseño de ropa y complementos), sino que algunas de las creaciones hechas para la empresa eran luego publicadas en los perfiles de la diseñadora como propios.

La interesada recurrió porque no se había acreditado el perjuicio a la empresa y porque hubo “consentimiento tácito a su actividad de diseño artesanal que expone en sus perfiles en redes sociales”.

La sentencia responde que el perjuicio que cause la trabajadora a la empresa “no tiene por qué ser necesariamente real, sino también potencial”.

“En el presente caso se ha acreditado esa actividad, pues la recurrente no solo diseña los complementos, sino que también los publicita en pasarelas de moda, en redes sociales y tiene un catálogo de sus diseños”.

“En suma, la actividad de la recurrente consuma unos perjuicios, como mínimo indirectos de captación de clientes y de confusión de diseños”, “y todo ello pese a tener firmada en su contrato la cláusula que le prohíbe divulgar o publicar cualquier información de la empresa”.

Además no puede alegar desproporción de la sanción “cuando la esencia de la conducta imputada no está en la causación de un daño, sino en la vulneración de los deberes de conducta con que debe ejecutar el contrato de trabajo”, según la sentencia.

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