La caja negra

Confesiones de otro viejo socialista

  • Un nuevo testimonio sobre la tragedia que vivirá el PSOE tras la pérdida de la Junta de Andalucía

Confesiones de otro viejo socialista Confesiones de otro viejo socialista

Confesiones de otro viejo socialista / M. G. (Sevilla)

ESTÁ muy inquieto. Vive los días de jubilación con especial alegría. La verdad es que siempre ha sido un entusiasta. Jamás pidió un cargo tras dejar todos los que tuvo. Es un tipo bastante humilde, sencillo, socialista de la vieja guardia que, quizás por encarnar unos valores con fidelidad auténtica, es respetado por la siempre exigente derecha sociológica de la ciudad. No está ya para conciliábulos, sino para análisis sosegados. No ocupa sus horas en componendas, quinielas políticas, ni mucho menos conspiraciones. Pero sí le apasionan la lectura y la meditación compartida con interlocutores muy escogidos. Su partido le duele como si fuera un hijo. Tiene la gran ventaja de haber visto crecer políticamente a casi todos los que se mueven hoy por las agrupaciones.

“Estoy en las antípodas de lo que te comentó el compañero de partido en su particular confesión, a la que diste categoría de artículo... En primer lugar, porque el análisis de ese señor estaba hecho en clave meramente interna, era una reflexión propia de quien está únicamente a la expectativa de quedarse o no con el poder en el partido. En segundo lugar, porque el retrato que hizo de Susana es el que hacen sus enemigos internos, que han sido, todos ellos, perdedores ante ella. Y en tercer lugar, porque quienes han puesto a España y a Andalucía en esta situación han sido Pedrito Sánchez y sus inconsistencias anexas. ¿Se me entiende con claridad? Y por último, sabes de sobra mi teoría del tiempo cada vez que hablamos de política. En política una semana es una eternidad... El final todavía está por escribir. Y si lo dudas, te daré dos datos históricos. Guillermo Fernández Vara perdió Extremadura, se quedó en la oposición y volvió a gobernar. Y Sir Winston Churchill ganó la Guerra y perdió las elecciones en 1945. Se quedó en la oposición, volvió a presentarse y fue, otra vez, nada menos que Primer Ministro. ¿Te das cuenta de que la historia la hacen los protagonistas? Que esto no ha acabado...”.

Un análisis más terrenal

Acto seguido no tiene más remedio que hacer un análisis más terrenal, por así decirlo, exento ya de citas históricas con pretensiones cierta grandilocuencia. “De acuerdo, te admito que la fecha clave será el 25 de enero, cuando los fieles y los que no han sido tan fieles comprueben que la nómina no llega. Será la particular cuesta de enero de un partido que no está acostumbrado a estas pendientes. Lo pasarán mal consejeros, viceconsejeros, directores, jefes de gabinete, personal de confianza, gerentes y jefes de servicio destronados... Gente sin experiencia y sin título se verá pidiendo cita en el SAE... Las agencias de la Junta, las empresas de servicio y las entidades suministradoras que eran amigas, quedarán alejadas de nuestro alcance o al borde de estar en la ruina, según los casos... Una cosa es saber qué ocurrirá, que lo sabemos desde la noche del 2 de diciembre, y otra es comprobar que el drama verdaderamente sucede. Todo esto provocará que la corte de la chope-pandi se posicione a favor del que los pueda poner en otros puestos de salida. De hecho, sabrás que ya hay viejas glorias que estaban en las Agencias de la Junta que han comenzado a dar codazos para ir en las listas de las municipales y relegar a los que ahora están dando la cara en los Ayuntamientos”. 

Más reflexiones

Se le va la vista un instante para saludar de lejos y con cierto desdén a un viandante de su generación, a quien le queda claro que no procede una breve conversación. El viejo socialista no quiere charletas y sigue su soliloquio: “Ten en cuenta que para las municipales hay tres equipos. El que podemos llamar de casa, que ha estado al lado y apoyando a sus respectivos alcaldes, yendo con ellos barrio a barrio. El equipo contrincante, que ha sido el de la Junta, cuyos miembros siempre se han creído de una liga superior, por no decir de una casta especial. Se comportaban hasta ahora como una élite. No se manchaban de barro en el cuerpo a cuerpo de los barrios. Y el tercer equipo era el externo, los señores del Federal, que ahora, de cara a las municipales, querrán imponer su particular lista. Si hasta ahora un alcalde metía mano en su lista y gozaba de un amplio margen de maniobra, ahora tendrá que dejar a un lado a los suyos para que entren tanto los destronados de la Junta como los impuestos por el Federal. Casi nada... Entonces, si los que conocen los barrios y se han metido en el fango comprueban que sus alcaldes tienen que ceder puestos, darán un paso atrás y el batacazo será aún mayor, porque podemos perder los principales Ayuntamientos. Que ahora no hay una derecha, sino tres. Y el pacto de la Junta se puede repetir en muchas ciudades..."

Miedo

"Si los alcaldes ceden y son víctimas del miedo, ¿quién pateará los barrios y cómo pagarán la lealtad de las agrupaciones que soportan el día a día? Fíjate en el caso de Sevilla. El propio Juan Espadas fue víctima de los brazos caídos de las agrupaciones en 2011, cuando le dio por poner independientes y nuestra gente de los barrios se vio apartada. Zoido arrasó y, por cierto, los independientes se fueron. Piensa en el reparto de la próxima lista de Juan... Un trocito para sus fieles, un trocito para los destronados de la Junta que ahora sí alegarán que son de Sevilla, un trocito para cubrir la cuota de Pedro Sánchez, que tiene gente deseando saltar al terreno de juego. No olvides que el entrenador cambió el reglamento interno del partido para que en el último minuto pudiera, él, cambiar la alineación desde Madrid. Por todo esto te digo que enero será apasionante: los destronados dejarán de cobrar, se cocinarán las listas municipales en toda Andalucía, y el Federal ejercerá sus facultades para colocar a los suyos con el objetivo de ir laminando el susanismo. Ahora creo que sí tienes ya las dos visiones del momento trágico que vive el PSOE: la externa, que invita a la prudencia, y la interna, que te reconozco que es dolorosa”.

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