Breve historia del Otro: Lawrence de Arabia

Cuando se publican Los Siete Pilares de la Sabiduría, el mundo se dirige ya, aún sin saberlo, a una devastación incalculable. No obstante, en el relato de Lawrence todavía es posible hallar una suerte de sencillez (a veces brutal, a veces sucia), en la que el hombre parece dueño de su destino. De las trincheras del Somme no cabe extraer esta figuración del albedrío humano, de la infinita libertad, que Lawrence representa, sentado sobre su camello. De las trincheras del Somme y de Verdún, lo que se deduce es una ciega intercambiabilidad del hombre.

Breve historia del Otro: Conrad

Konrad Korzeniowski llega al Congo en junio de 1890. Su misión, al servicio de la Sociedad Anónima Belga para el Comercio con el Alto Congo, es la de transportar mercancías entre Leopodville y Kisangani, al mando de un vapor fluvial, que pone en comunicación la costa con la entraña verde del Congo. Dicho vapor, Le Roi des Belges, será el que conduzca a Korzeniowski a la profundidad de la selva; y será, de igual modo, el que lo devuelva ya transfigurado por cuanto ha visto. Pero, ¿qué es lo que ha presenciado el futuro Conrad, el literario Marlow, en el interior del Congo?.

Breve historia del Otro: Twain

Sólo cuando Twain visite clandestinamente el Partenón (las autoridades del puerto del Pireo habían establecido una cuarentena, de modo que Twain se aventuró en la noche, sorteando la vigilancia griega); sólo cuando se halle en la proximidad del más extraordinario vestigio de la Antigüedad pagana, el escritor alcanzará una suerte de plenitud, de epifanía nocturna, en la que lo visto y lo esperado, lo que sabía su corazón y lo que la Historia ofrece, se correspondían íntimamente.

Breve historia del Otro: Goethe

Sea como fuere, cuando llega a Nápoles, Goethe no sólo espera ver el mundo intacto de Pompeya y Herculano, sino la piedra arcaica, solemne, intemporal, que aún se alza en Paestum. ¿Qué ocurre, sin embargo, cuando el consejero Goethe visita las prospecciones de Pompeya, iniciadas por el español Alcubierre en el año 48? El domingo 11 de marzo de 1787, Goethe escribe sobre la “extraordinaria y un tanto desagradable impresión que nos causó esta ciudad momificada”.