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Cuarta investidura de Putin en pleno pulso a Occidente

  • El presidente reitera su lema, 'Rusia para la gente', en una pomposa ceremonia de toma de posesión ante 6.000 personas

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Con pompa y boato dignos de una ceremonia imperial, Vladimir Putin tomó ayer posesión de su cuarto mandato como presidente de Rusia tras 18 años en el poder que no han mermado su popularidad en el país y en plena tensión con Occidente.

"Rusia para la gente. Ese debe ser el centro de nuestra política", dijo Putin en el breve discurso que pronunció ante los más de 6.000 invitados en la deslumbrante sala San Andrés del Gran Palacio del Kremlin tras prestar juramento.

El jefe del Kremlin tuvo en marzo el mayor respaldo d*esde su llegada al poder en 2000

Quizás para apoyar su capacidad de trabajo, de manera bastante teatral, la transmisión de la ceremonia comenzó con Putin sentado en mangas de camisa en su despacho, donde una llamada telefónica le avisa de que ya es hora, antes de ponerse la chaqueta y caminar a paso firme por los largos pasillos del Kremlin durante varios minutos.

Después, en una limusina de fabricación rusa que se estrenaba para la ocasión, hizo el corto recorrido entre las catedrales del Kremlin hasta la sala de la ceremonia, que comenzó a las 12:00 después de un repicar de campanas.

"Considero mi deber y el sentido de mi vida hacer todo por Rusia, por su presente y futuro, de paz y progreso; por cuidar de nuestro gran pueblo y de su desarrollo, por el bienestar en cada familia rusa", dijo Putin en su discurso después de jurar su cargo.

Más de 6.000 invitados, entre ellos ministros, diputados y senadores, miembros del cuerpo diplomático, autoridades civiles, eclesiásticas y militares, asistieron a la ceremonia. Entre ellos, el primer ministro, Dimitri Medvedev, que tras presentar su dimisión con todo el Ejecutivo como marca la Constitución, fue de nuevo propuesto por Putin para encabezar el Gobierno y cuya candidatura será aprobada hoy, sin duda, por la Duma (cámara baja del Parlamento), controlada por el partido oficialista Rusia Unida.

Así, se mantendrá por otros seis años el tándem que ha dirigido el país la última década, desde el periodo 2008-2012 en el que Medvedev ostentó el cargo de presidente y Putin el de jefe de Gobierno, antes de intercambiarse los roles.

Putin, ex oficial del KGB, recibió el 18 de marzo el mayor respaldo popular desde su llegada al poder, en unas presidenciales en las que obtuvo el 76,69% de los votos.

Una histórica victoria en la que los observadores internacionales no denunciaron grandes irregularidades pero sí la ausencia de una competencia real, ya que la oposición extraparlamentaria, representada por el abogado Alexei Navalni, no pudo concurrir.

Precisamente, la ceremonia estuvo precedida este fin de semana por grandes manifestaciones convocadas por Navalni en las que la Policía se empleó a fondo y detuvo a cientos de personas, la mayoría jóvenes partidarios del opositor.

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