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May logra contener el ascenso laborista en las municipales inglesas

  • Las elecciones parciales del jueves se saldan sin avances significativos en los principales partidos británicos

  • El gran perdedor fue el eurófobo UKIP, que sólo mantiene tres de sus 126 ediles

La primera ministra británica, Theresa May, ayer en Londres. La primera ministra británica, Theresa May, ayer en Londres.

La primera ministra británica, Theresa May, ayer en Londres. / will oliver / efe

El Partido Conservador de la primera ministra británica, Theresa May, y los laboristas de Jeremy Corbyn mantuvieron sus posiciones en las elecciones municipales parciales celebradas el jueves en Inglaterra, que se saldaron sin avances decisivos, según indicaron los resultados conocidos ayer.

Con el voto escrutado en 145 de los 150 municipios en liza (incluidos los 32 distritos de Londres), los laboristas ampliaron sus puestos de concejal al sumar 59 hasta 2.166; los tories perdieron 19 hasta 1.305; los liberaldemócratas subieron 66 hasta 499 y los Verdes obtuvieron cinco hasta 34.

El líder de UKIP afirma que su momento "no ha pasado porque el 'Brexit' está siendo traicionado"

El gran perdedor de la jornada fue el eurófobo y antiinmigración UKIP, que cedió 123 ediles de los obtenidos en 2014, su punto álgido, para quedarse con tres.

Según un análisis de la cadena pública BBC, extrapolados a unas elecciones generales, los resultados dan una proporción del voto del 35% tanto para conservadores como para laboristas, lo que indicaría que ninguno de los dos principales partidos del país consigue un avance electoral determinante.

Aunque los laboristas lideraron el jueves en concejales, se quedaron por debajo de las expectativas creadas durante la campaña y no pudieron controlar consistorios clave en el centro de Inglaterra o distritos londinenses como Wandsworth, donde habían invertido muchas energías.

Para los tories, que temían embarazosas pérdidas y el auge del partido del socialdemócrata Corbyn, conservar apenas el status quo significa que resisten tras ocho años en el Gobierno.

May celebró que los laboristas, que protagonizaron un espectacular avance en las generales anticipadas de hace un año, "hayan fracasado" en su meta de capturar feudos tories en Londres y se comprometió a "no dar nada por hecho" y consolidar los éxitos.

El ministro de Exteriores, Boris Johnson, aseguró que la victoria de los conservadores en áreas donde anteriormente triunfó el UKIP demuestra que "funciona" la estrategia del Ejecutivo sobre el Brexit o salida británica de la UE.

Por su parte, Corbyn expresó su "decepción" por haber perdido terreno en algunas zonas, pero destacó que "se han ganado muchos concejales en todo el territorio y muchos votos en lugares donde nunca se habían tenido".

El portavoz de Economía laborista, John McDonnell, lamentó que los organizadores de las bases hubieran "exagerado" las expectativas durante la campaña electoral e insistió en que el laborismo continúa siendo la alternativa de Gobierno en el Reino Unido.

El secretario general del Partido de Independencia del Reino Unido (UKIP), Paul Oakley, aceptó la hecatombe para su formación pero negó que esté "acabada", al tiempo que la comparó con la peste negra. "Piensen en la peste negra en la Edad Media. Viene y causa el desastre y luego permanece durmiente, y eso es exactamente lo que nosotros vamos a hacer", afirmó.

"Nuestro momento no ha pasado porque el Brexit está siendo traicionado", aseguró, en alusión a las supuestas concesiones hechas por el Gobierno de May frente a Bruselas.

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