Edding Quartet | Crítica Volver a escuchar a Beethoven

El Edding Quartet volvió al ciclo de cámara de Andalucía Clásica El Edding Quartet volvió al ciclo de cámara de Andalucía Clásica

El Edding Quartet volvió al ciclo de cámara de Andalucía Clásica / Benjamin Travade

En su actuación del año pasado en este mismo ciclo, el Cuarteto Edding dejó una propina beethoveniana que pareció anunciar este concierto: un Beethoven de entraña romántica, pero con un equilibrio y un trabajo articulatorio que obligan a volver a escuchar estas obras, a menudo llevadas a un paroxismo casi expresionista, ausente en estas interpretaciones.

El Edding toca con instrumentos de época, pero esa no es la clave (al menos, no la única y, desde luego, no la más importante) para entender un acercamiento dominado por los claroscuros, el poder de las segundas voces, el fraseo exquisitamente articulado y cierta vocación de teatralidad retórica, especialmente apreciable en los tiempos lentos, sobre todo en las magistrales variaciones del Op.127, en las que parece querer contársenos una historia de tensiones, desencuentros, despojamientos y liberador abrazo final.

Quizás alguien eche en falta un punto de vigor en momentos puntuales (así en el arranque del Op.74), pero detrás de eso se adivina una planificación muy detallada del conjunto de las dos obras, en la que cada estallido (y los hay, muy significativamente en los scherzos), cada gesto de furia o arrebato está medido y controlado para integrarlo en una unidad superior. El Edding coloca así al Beethoven heroico, e incluso al visionario del período final, en la más acendrada tradición clásica, por más que los contrastes, los juegos tímbricos y la incisividad de algunos ataques nos anuncien ya, y a la vez, el porvenir.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios