Euskal Barrokensemble | Crítica Épica camerística de alta mar

El Euskal Barrokensemble en formación de trío en el Palacio de los Marqueses de la Algaba. El Euskal Barrokensemble en formación de trío en el Palacio de los Marqueses de la Algaba.

El Euskal Barrokensemble en formación de trío en el Palacio de los Marqueses de la Algaba. / D. S.

Resulta admirable la capacidad de Enrike Solinís para recrear los amplísimos repertorios en los que trabaja. Con un énfasis muy evidente en los ritmos, Solinís no se contenta con las fórmulas más convencionales: experimenta con la tímbrica, le da vueltas a las melodías, juega con los ornamentos, contrasta armonías... Crea un mundo personal y propio que además va cambiando continuamente, lo que hace de cada uno de sus conciertos una experiencia singular.

Esta vez se subió metafóricamente a la nao Victoria para, en formato reducido, dar repaso a las músicas que pudieron acompañar la épica de aquel mítico viaje de circunvalación terrestre. Queda pendiente su concierto sobre el mismo tema, pero en formato amplio y con voces, que estaba programado en el cancelado Femás y se recuperará en diciembre.

Danzas y canciones extraídas en su mayor parte de cancioneros y ediciones variados de la época se fueron sucediendo en una concatenación de colores, atmósferas y rítmicas muy contrastados. Folías (Rodrigo Martínez), pavanas (Alexandre de Mudarra) con sus gallardas, morescas (Di, perra mora), la romanesca (presumiblemente a partir de Narváez) y hasta unos ucrónicos canarios de Sanz se mezclaron con danzas orientales, conocidas canciones medievales (Ayo visto lo mapamundi), melodías sefarditas e incluso una bellísima pieza tradicional de las Molucas.

El concepto, hecho a la vez de fantasía y rigor, se soporta en unas interpretaciones virtuosísticas y limpias, con detalles tan sugerentes como el rabel de Zeberio que sostuvo tanto el lirismo dolorido de Los bilbilicos como la melancolía de Aquella mora garrida o el curioso empleo de un instrumento medieval como la guiterne para las danzas renacentistas recogidas en las colecciones de Pierre Phalèse.

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