Flamenco Festival Flamenco se escribe con Eñe

  • Antonio Lizana, David Carmona y Kiki Morente exhiben su arte en el Festival Flamenco de Londres, en un ciclo de tres conciertos patrocinado por la Fundación Sgae

Antonio Lizana y su grupo en el Teatro Cervantes de Londres Antonio Lizana y su grupo en el Teatro Cervantes de Londres

Antonio Lizana y su grupo en el Teatro Cervantes de Londres / Elena Molina

Junto a los espectáculos que tienen lugar en el Sadler’s Wells, el Flamenco Festival de Londres presenta siempre otros ciclos con piezas de menor formato o conciertos relacionados con la cada vez más amplia música flamenca. Entre estos, este año, ha acogido el denominado ‘Flamenco Eñe’, una afortunada iniciativa de la Fundación Sgae, cuyo objetivo no es otro que la internacionalización del flamenco, incentivando su presencia en las principales citas internacionales.

En la presente edición (la número 16) del festival londinense, Flamenco Eñe ha constituido un breve ciclo de tres conciertos protagonizados por tres jóvenes flamencos cuyas carreras se encuentran en claro ascenso.

El primero de la terna fue Antonio Lizana, un artista en el que se puede apreciar claramente la apertura y la contaminación que se está produciendo entre el flamenco y otras músicas de todo el mundo, o lo que es lo mismo, la manera en que el flamenco se encuentra en el ADN de los músicos andaluces, sean del género que sean.

Con el jazz como base y acompañado de su grupo –bajo, batería y teclados- Lizana debutó en la capital del Reino Unido en un lugar que, según los que habían actuado anteriormente, entre ellos el multiinstrumentista de Sanlúcar de Barrameda Diego Villegas, “tiene una magia especial”. Se trata del Teatro Cervantes: un escenario rodeado por tres lados de butacas (70), situado en una antigua cochera del 229 de Union Street, que este año se ha añadido a los espacios tradicionales del Festival.

Curiosamente, el fundador y el alma del Cervantes es el actor español Jorge de Juan, a quien algunos recordarán por su trabajo como responsable de la programación del Palenque durante la Expo 92. Con albañiles venidos de España y algunas donaciones de enseres de sus amigos, el actor y director ha logrado acondicionar este sugestivo lugar, con su bar en la planta de arriba, y mantener una programación teatral (sobre todo con obras de autores españoles) y musical estable desde su apertura hace ya casi tres años.

Fue a ese pequeño ruedo al que salió Lizana con su saxofón y su sonrisa, para ir ofreciendo, con calma y con gusto, los temas de su disco Oriente, todos ellos, letra y música, compuestos por él. Muy pronto empezó a alternar el sonido del instrumento con su cante y sus palmas a compás. Porque la particularidad de este músico formado en el País Vasco, donde nació su proyecto Antonio Lizana Group, es que aúna ambos dones con toda naturalidad. Durante el concierto, además, habló del mundo actual para presentar Fronteras, el tema que abre el álbum -“Fronteras pintadas al azar, el tiempo las volverá a borrar…”- e introdujo el siguiente tema, con un inglés de chiclanero pasado por Nueva York, diciendo: “este tema lo compuse cuando era joven –ahora tiene 33 años- y estaba enamorado…”.

Así hasta implicar con su jazz flamenco al reducido auditorio que, cerveza en mano –porque en Londres se deja entrar al público en los teatros con bebidas en vasos de plástico- que se le entregó sin ambages hasta compartir una auténtica fiesta musical.

Los otros dos conciertos de Flamenco Eñe, cuyos protagonistas debutaban también en la plaza londinense, ocuparon durante la tarde-noche del pasado viernes el Lilian Bailys Studio, el pequeño teatro contiguo al Sadler’s Wells, que tanto y tan buen flamenco ha albergado en los últimos 16 años.

El primero de ellos estuvo a cargo del guitarrista granadino David Carmona, discípulo de Manolo Sanlúcar y, como éste, un ejemplo de técnica y de sabiduría a pesar de su juventud. El contenido del concierto estuvo centrado en los temas de su disco Un sueño de locura y comenzó con una compleja taranta a la que siguió una soleá y una bulería que, según explicó, dejando boquiabierta a la audiencia, había compuesto utilizando el modo mixolidio. Además de sus grandes conocimientos musicales y de su gusto por la investigación, Carmona –así lo dijo al anunciar sus tientos- intenta siempre que no se pierda la forma, la estructura y, sobre todo, el perfume de cada palo flamenco.

David Carmona fue un alumno aventajado del maestro Manolo Sanlúcar. David Carmona fue un alumno aventajado del maestro Manolo Sanlúcar.

David Carmona fue un alumno aventajado del maestro Manolo Sanlúcar. / Elena Molina

Durante una parte del concierto, acompañaron a la guitarra un cajón y la hermosa y bien modulada voz de Carmen Molina, quien tras unas bonitas alegrías llenas de matices, se lució con unos fandangos de su tierra no incluidos en el disco del guitarrista. Unos tangos de Granada pusieron el mejor de los finales al concierto, largamente aplaudido, antes de dejar paso, una hora más tarde, al del joven cantaor José Enrique Morente Carbonel, Kiki Morente (1989), al que también arroparon David Carmona y Carmen Molina, ya que andaba resfriado el granadino y temía quedarse corto de voz en su debut en tan emblemático espacio.

No se notó mucho sin embargo su afección, de modo que fue desgranando poco a poco los cantes de su disco Albayzín, tan lleno de aromas de Granada, y algunos otros. Cantó, se puso nostálgico con el Romance de Curro el Palmo – “Ay amor, sin ti no entiendo el despertar’…-, nos recordó a su hermana Estrella en la taranta La joya, se tocó a veces él mismo la guitarra en alternancia con David, y se acordó de los Habichuela, de Vallejo y, por encima de todo, de su padre, el inolvidable Enrique Morente, con el que guarda tantas similitudes.

Kiki Morente desgranó los temas de su primer álbum, Albayzín, con la bailaora granadina Irene Rueda como artista invitada

Su artista invitada, Irene Rueda, dejó bien alto el pabellón del baile. Nacida en el Albaicín hace apenas 25, la bailaora demostró su arte y sus muchas cualidades en varias ocasiones, despidiendo el espectáculo con un lucido taranto.El nombre de estos artistas se añade pues este año, cuarta edición de Flamenco Eñe, a un programa imprescindible en el que han participado ya, entre otros, figuras como David Palomar, Angelita Montoya, Guadiana o el jerezano Diego Carrasco.

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