José Mercé | Crítica Naturalidad de un superdotado

José Mercé se presentó en formato íntimo en Sevilla. José Mercé se presentó en formato íntimo en Sevilla.

José Mercé se presentó en formato íntimo en Sevilla. / Grupo Joly

José Mercé está en una forma magnífica. Los agoreros que aseguraban que su jubilación estaba muy cerca se volvieron a equivocar. Ciertamente, el arte de Mercé es muy físico y los años son los años. Pero el de Jerez está en una forma extraordinaria, como volvió a demostrar en este concierto en Sevilla. El hecho de que hace un año se diera un gusto con su Mercé Sinfónico no significaba sino eso, que se quería dar un gusto. Cantó Mercé con ganas, con fuerza, sin renunciar a la parte más exigente de su repertorio, del repertorio jondo, tanto por lo físico como por lo emocional: soleares, seguiriyas, malagueñas ... que ejecutó con el solo acompañamiento de la guitarra de Antonio Higuero. De hecho, fue un recital íntimo, de pequeño formato, solamente con cinco músicos sobre las tablas. En la intimidad escanció la malagueña de Enrique el Mellizo dando cuenta de cada uno de los complicados melismas de este estilo. En la soleá mostró equilibrio y entrega entre los cantes de Alcalá y Cádiz. La seguiriya fue uno de los números más emotivos de la noche, como siempre, levantando un par de veces al público de sus asientos con esas formas cortas jerezanas hirientes. Por fandangos se acordó, como no podía ser menos, de la letra del Carbonerillo para reivindicarse, una vez, más: "mientras me quede una pluma, no dejaré de volar". Mostró su dominio rítmico y su complicidad con el público en los estilos festeros: alegrías sentimentales, bulerías de su tierra, etc. Con todo, la belleza tímbrica de su voz, que permanece intacta, fresca, brillante, plena de colorido, sigue siendo su principal baza artística.

Cualquier comparecencia en un escenario de este maestro es un acontecimiento digno de recordar, pero este en concreto presentaba una singularidad: el concierto tuvo como prólogo una entrevista en la que José Mercé comentó con el periodista Pepe da Rosa algunas de las peripecias que ha protagonizado en estos 50 años, primero como profesional del cante para el baile en los tablaos o en compañías como la de Antonio Gades, luego, a partir de 1998, como fenómeno de masas de la canción. En este terreno también mostró su capacidad para conectar con el público a fuerza de naturalidad y entrega.

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