Saudade / Back to fado | Crítica de Danza Destellos de melancolía portuguesa

Joana Melo en la escena final del espectáculo de Quorum Ballet. Joana Melo en la escena final del espectáculo de Quorum Ballet.

Joana Melo en la escena final del espectáculo de Quorum Ballet. / M.G.

Decía Pessoa que el fado ayudó a forjar el alma portuguesa. Y debe ser así dada la la enorme cantidad de artistas a los que ha inspirado y sigue inspirando. Como Joana Melo, quien desde 2011 (año en que el fado se convirtió en Patrimonio Inmaterial de la Humanidad), une su hermosa y enérgica voz a los cuerpos de los bailarines de Quorum, haciendo que el amor, los celos o el dolor que describen sus temas se traduzcan en movimiento.

Fundado por Daniel Cardoso en 2005, tras la desaparición del prestigioso ballet Gulbenkian, y con medio centenar de trabajos en su haber, Quorum Ballet decidió centrarse en el fado para crear un lenguaje que mezcla el gesto cotidiano, ilustrador a veces de las historias cantadas, con una danza contemporánea abstracta y en ocasiones casi acrobática. Uno de sus espectáculos más conocidos, Correr o fado, visitó el Festival de Itálica en 2013 con la fórmula que ahora repite en este Back to fado: algunos músicos en directo (con la maravillosa guitarra portuguesa como centro), la voz de Joana Melo y un desgranar de canciones bailadas, ya por parejas (la mayoría), ya por solos o por el grupo de los siete buenos bailarines que integran esta pieza.

Vestidos de negro y casi todo el tiempo en penumbra, con unas luces arriesgadas que no siempre juegan a su favor, voz y danza van entregándose a los melancólicos temas de Carlos Paredes, Fernando Farinha o la propia Melo en un concierto bailado en el que la linealidad, aunque placentera, acaba por convertirse en monotonía.

En la segunda parte se vislumbra un intento de introducir nuevos registros con algunas coreografías de grupo más dinámicas que desembocan, como sucedía en Correr o fado, con algunos cuerpos en el agua de una balsa situada a un lado del escenario. Tal vez como recuerdo del mar y de esos marineros a los que tantos fados se han dedicado.

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