Cultura

De Youtube a Hollywood

  • Gloria Hoyos habla en una investigación de casos como el de un publicista uruguayo que colgó un video sobre extraterrestres y ahora grabará con el director de 'Spiderman'

Pocos no han visto ya en Youtube al terrorífico gato que avanza por un pasillo con el garbo de un malo de Hitchcock. Su dueño sólo necesitó una cámara casera y un poco de gracia para lograr que su video sea hoy uno de los más clickeados de toda la red. Sorprende que este corto improvisado -junto con caídas, chistes y bodas surrealistas- compita en Youtube con trailers de directores como Spielberg y aun así tenga hasta más éxito. Pero en un mundo como el de Youtube, que cada minuto recibe 24 horas de videos, todo es posible.

"Internet hoy ha conseguido hacerse imprescindible para llevar a cabo 'casi' cualquier tarea, y esta familiaridad ha hecho que el usuario no sólo quiera consumir productos dados sino que además se atreva a crear pasando de ser un consumidor a un prosumidor (prosumer)".

Gloria Hoyos, autora de la investigación Internet: nuevas vías para la producción audiovisual realizada en la Universidad de Granada con la dirección de Jordi Alberich, explica que el abaratamiento de ciertas tecnologías hace posible que prácticamente cualquiera pueda grabar imagen y sonido, editarla y subirla en la web. "La propia industria audiovisual tradicional como las grandes productoras o los canales de televisión", dice, "buscan en internet la salida necesaria a un modelo de negocio que ya no funciona". Buscan no sólo un sitio sino filones que si en la red triunfan de manera altruista en la gran pantalla puede aportarles millones y millones de dólares.

El salto a la fama

Pasó con Ataque de pánico. El director de publicidad y cineasta uruguayo Fede Álvarez contaba en un video en Youtube la historia del ataque extraterrestre de Montevideo, un video que en palabras del director no costó ni 500 dólares y fue fruto del trabajo en los ratos libres de un par de amigos. Cuenta Hoyos que, "sea por suerte, casualidad o una campaña de marketing movida desde los propios estudios de Hollywood, aquel video que logró una enorme popularidad en Youtube ha logrado el favor de Hollywood y ahora Sam Raimi -director de Spiderman- y su productora -Ghost Films- han ofrecido a Álvarez un jugoso contrato para producir su primer largometraje de ciencia ficción".

En este entramado se mezclan por igual amateurs y profesionales. Virtud y defecto al mismo tiempo puesto que, como considera la experta, es el usuario quien ha de discernir dónde está la calidad del producto. "No todo el audiovisual profesional es de calidad, ya lo veamos en una sala de cine, en televisión o en internet. No creo que la tarea amateur ponga en peligro al trabajo del profesional, todo lo contrario, puede enriquecerse con sus ideas siempre que se entable una buena relación entre ambos".

Hoyos aporta un ejemplo válido. "Internet posibilita que se pueda dar una verdadera colaboración entre profesionales y aficionados, una de las grandes novedades que aporta a la producción audiovisual es la producción colaborativa. De hecho este tipo de producción nació de comunidades de fans que hacían secuelas de sus películas o series favoritas como Twin Peaks, Kung Fu, Stars Wars, muchas veces arropados por los propios creadores, como fue el caso de George Lucas".

Hoy en día, "uno de los mejores ejemplos de colaboración es la plataforma Wreck a movie", donde se promueven proyectos de cine colaborativo donde cualquiera que tenga algo que aportar puede participar. In the Pirkinning fue su primer largometraje, una película de ciencia ficción que lleva más de 8 millones de descargas en todo el mundo. Destaca también la producción colaborativa del largometraje A Swarm of Angels, que surgió en 2006 y en la que los usuarios con voz y voto aportan una cantidad de 25 libras. "Hay además colaboración en proyectos de animación y 3D ligados al desarrollo de software libre... Es desde luego una vía que puede dar muchos frutos".

¿En qué cambia el producto? Y, sobre todo, ¿qué clase de temáticas preocuparán a los cineastas o productores audiovisuales del futuro en internet? "La hibridación de géneros y formatos que encontramos actualmente en internet es señal de que estamos en un periodo de transición en el que no se sabe verdaderamente qué es lo que funciona". Subraya Hoyos, sin embargo, que la tendencia "parece dirigirse al consumo en dispositivos móviles, de pantallas relativamente pequeñas, lo que condiciona tanto la duración como la apariencia de la imagen. Sin embargo, a la vez proliferan las producciones en 3D, propicias para grandes pantallas... No creo que desaparezcan las salas de cine, y tampoco el consumo doméstico, todo lo contrario. El secreto está en adaptarse a los nuevos hábitos de consumo. Sinceramente, no creo que ningún directivo de la industria audiovisual vea en internet a un enemigo, sino al mejor aliado. Nunca antes han tenido la oportunidad de tener a sus consumidores tan cerca, de saber tan de primera mano qué es lo que más les interesa. Esa especie de control mutuo, puede reportarle enormes beneficios a las empresas si lo saben emplear bien. No tengo ninguna duda de que lo harán".

Por el tamaño de las pantallas y la ubicuidad del visionado, Hoyos cree que las narrativas de este tipo de consumo tiendan al microrrelato, "a una imagen diáfana, contrastada". Un ejemplo muy divertido, dice, es la serie de Isabella Rosselini, Green Porno, originalmente ideada para iPods y teléfonos móviles. "Desde luego, yo no soy capaz de ver en una pantalla de 5-6 pulgadas una película de 90 minutos.... Esto no significa que los largometrajes, ni las historias bien hilvanadas vayan a desaparecer, todo convivirá, habrá un producto para cada momento...".

En la pequeña pantalla

La producción de series en exclusiva para internet es la vía que está más desarrollada dentro de la producción audiovisual. La investigadora estima que se debe a la "comodidad que supone la serialización de cualquier producto, máxime hablando en términos de creatividad. En mi proyecto fijé dos focos de análisis, Estados Unidos y España. En Estados Unidos, donde el tema está más desarrollado, hay infinidad de ejemplos de gran calidad, dirigidos por profesionales, muchos de ellos procedentes de la Industria audiovisual tradicional". La inversión no es comparable a la que se da en España, "de ahí que hay casos producidos por grandes empresas como IKEA (aunque la compañía no es americana, la serie sí que lo es) o Lexus, que tiene un portal propio de series, en las que destacan Web Therapy, protagonizada por Lisa Kudrow". Al haber mayor oferta de series el público objetivo está más diversificado que en España, donde las series distribuidas en internet "tienen un target de audiencia que va de los 18 a los 30 años.Los argumentos de las series españolas son más cercanos a la comedia, y poco despegados del género televisivo". Aun así no puede desdeñarse la calidad de algunas, teniendo en cuenta que el apoyo publicitario es mínimo. Muchas de las series españolas se han ido agrupando poco a poco en torno a Nikodemo TV, y a su producto estrella, la serie de animación Cálico Electrónico, como es el caso de Malviviendo o Pendiente de Título... "En primavera contamos en la Facultad con los autores de series como La niña repelente o Mrs Carrington, quienes nos contaban que no podían vivir de esas series de momento...".

El Cosmonauta es el primer largometraje en España de este tipo y entraría dentro de la clasificación de proyectos audiovisuales pseudocolaborativos, a diferencia de A Swarm of Angels o muchos de los que contiene la plataforma Wreck a movie, que podrían denominarse colaborativos. En este caso, un equipo liderado por Nicolás Alcalá, crea un producto y buscan la colaboración para la producción (aportación económica), la difusión a través de internet (en redes sociales, blogs, etc.) y la creación de productos accesorios (carteles, secuelas...).

Descargas

Gloria Hoyos piensa que es un tema complicado, ya que es difícil reconducir a alguien habituado al "todo gratis" a que pague por ese mismo producto cuando puede conseguirlo sin ningún esfuerzo económico. Además se mezclan los conceptos de autoría, con el de propiedad intelectual, con los límites al consumo, con el trabajo de muchas personas... "Particularmente no soy partidaria del todo gratis, y mucho menos de que de esas descargas se lucren personas que nada han tenido que ver con la producción de la película, serie o disco. Quizá la solución estaría en ofrecer diferentes versiones de un mismo producto dependiendo del coste: algunos contenidos gratuitos, otros lo suficientemente atractivos para que el consumidor considere que merece la pena comprarlos".

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