Festival Il Cinema Ritrovato de Bolonia

Al reencuentro del cine

  • Acaba de clausurarse la 32ª edición del festival Il Cinema Ritrovato de Bolonia, un auténtico paraíso para el cinéfilo sin fecha de caducidad y los investigadores de la Historia del Cine

Como cada año por estas fechas, nos hubiera gustado estar en Bolonia, asistiendo a las jornadas, talleres, exposiciones y proyecciones del que para muchos es el mejor festival de cine del mundo, Il Cinema Ritrovato, exclusivamente dedicado desde hace 32 años a la recuperación y la restauración del patrimonio cinematográfico mundial en una insólita mezcla de evento popular y foro especializado cuyas cifras de asistencia, con las plazas públicas convertidas en gigantescos cines al aire libre atestados de público, confirman un pequeño milagro cinéfilo del que sólo se puede tener envidia sana.

Esta última edición, que ha estado dedicada a cineastas, personalidades y temas como John M. Stahl, William Fox, Ella Bergmann-Michel, Luciano Emmer, Marcello Mastroianni, el Technicolor o el cine censurado, ha contado también con la presencia de quien es uno de los principales valedores del festival y de la ejemplar Cineteca de Bologna, un Martin Scorsese que compartió mesa de debate junto a algunos de los cineastas italianos más interesantes del momento: Lucas Carpignano, Alice Rohrwacher, Valeria Golino y Matteo Garrone.

Para los mortales que no podemos viajar en estas semanas de fin de curso, nos queda al menos el consuelo de poder revisar con calma sus ya tradicionales premios anuales a las mejores ediciones en DVD y Blu-ray en lo que respecta al cine histórico y restaurado, palmarés de referencia para aquellos que siguen o seguimos comprando películas en un mercado indudablemente en crisis (no digamos ya en nuestro país).

El jurado compuesto por Paolo Mereghetti, Lorenzo Codelli, Shivendra Singh Dungarpur, Philippe Garnier, Pamela Hutchinson y el español Miguel Marías ha repartido los siguientes galardones por categorías:

El Premio a los Mejores Materiales Especiales ha sido para German concentration camps factual survey (1945) (BFI, Imperial War Museum), la restauración definitiva del filme británico de propaganda de Sidney Bernstein, uno de los contados testimonios visuales del descubrimiento del horror de los campos de exterminio nazi.

En lo que respecta a las Cajas, las galardonadas han sido la monumental 100 years of Olympic Films: 1912–2012 (Criterion Collection), una impresionante colección restaurada de 53 películas documentales de las 42 ediciones de los Juegos Olímpicos, que incluye desde las míticas cintas de la alemana Leni Riefenstahl al filme de Carlos Saura sobre los Juegos de Barcelona de 1992; y el pack con la obra integral de Andrei Tarkovski (Potemkine Films), una encomiable labor de restauración que incluye abundante material literario y fotográfico del propio cineasta junto a los retratos que de él hicieron directores como Chris Marker.

En lo que respecta al Mejor Redescubrimiento de una obra perdida, el premio ha sido para el DVD-doble dedicado al Marquis de Wavrin (1924-1937) (Cinematek), aristócrata antropólogo y viajero belga que recorrió América del Sur con su cámara en las décadas de los 20 y 30 para dejar unos valiosísimos documentales que han sido cuidadosamente restaurados por la Cinémathèque Royal de Bélgica y puestos en contexto en un libro ampliamente documentado e ilustrado.

En el apartado Publicaciones Individuales, la edición de Vampir Cuadecuc (1970, Pere Portabella) (Second Run), y la cinta muda Behind the door (1919, Irvin H. Willat), editada por Flicker Alley, se han hecho con los dos premios principales. Resulta llamativo que haya tenido que ser un sello británico el que edite internacionalmente en Blu-ray una de las películas esenciales del cine experimental español. En el caso de Willat, la edición incluye materiales suplementarios como tomas falsas y una jugosa entrevista con el especialista Kevin Brownlow sobre la carrera del director.

Por último, el Premio Peter Von Bagh, en homenaje al mítico director de la Filmoteca Finlandesa e investigador del cine nórdico, ha recalado en la caja dedicada a Arne Sucksdorff: Samlade Verk (Suecia, 1940-1972) (Studio S Entertainment), una de las figuras esenciales del documental sueco de posguerra (The great adventure, 1954).

Entre las menciones y elecciones personales de algunos miembros del jurado también destacan la edición de la Cinemateca Portuguesa Lisboa, crónica anecdótica (1930, Leitao de Barros), el estupendo pack (StudioCanal) con la obra (casi) integral de Jean-Pierre Melville, la también francesa La fête à Henriette (1952, Julien Duvivier), restaurada y editada por Pathé Films, la edición doble de Shoes y The dumb girl of Portici (ambas de 1915), de Lois Weber (Milestone), o el no menos gozoso pack (Carlotta) con Insiang (1975) y Manila (1976), dos de las mejores películas del cineasta filipino Lino Brocka presentadas por Pierre Rissient que ha elegido Miguel Marías.