Literatura

Una novela de zombis atípicos

  • El escritor sueco John Ajvide Lindqvist, autor de 'Déjame entrar', vuelve a las librerías con 'Descansa en paz'

El escritor sueco John Ajvide Lindqvist, autor de Déjame entrar y principal exponente de la literatura de horror escandinava, regresa a las librerías con Descansa en paz, una novela en la que explora el mundo de los muertos vivientes, aunque con zombis atípicos que sólo quieren volver a casa. "Quería escribir una novela de zombis porque me parecen entrañables, pero evitando el típico enfoque en que al final se convierte en una historia de guerra en la que hay que encontrar las armas para matarlos, en la que hay que destruirlos y reventarles el cerebro", explica el autor. Por contra, Lindqvist ha querido escribir la historia desde la premisa de qué pasaría si los muertos regresaran y no fueran agresivos, sino el padre, la madre, la hermana, el hijo o hija de alguien, "lo cual nunca se tiene en cuenta en las películas, que ellos fueron queridos cuando estaban vivos".

Una inusual ola de calor envuelve sofocantemente la ciudad de Estocolmo y el campo eléctrico se intensifica de tal forma que la gente no consigue apagar las luces ni los aparatos electrónicos. De pronto, los muertos comienzan a despertarse y quieren, claro, volver a casa. Así comienza esta "historia de zombis con otra perspectiva". "Si los muertos resucitaran, ¿por qué iban a querer comerse a los vivos? Probablemente sólo querrían volver a casa", asevera.

Para el escritor, el enfoque es similar al de su libro anterior, Déjame entrar, convertida en novela de culto para los amantes del género, posteriormente llevada al cine con notable acierto por Tomas Alfredson, y en la que Lindqvist quiso plantear qué tipo de existencia llevarían los vampiros si fueran seres reales: una vida "desagradable y empobrecida", nada que ver con la de glamurosos vampiros cinematográficos "como Robert Pattinson, Brad Pitt o Tom Cruise".

Lindqvist no aclara demasiado en Descansa en paz qué es lo que provoca el despertar de los muertos y, aunque le dio muchas vueltas, considera que en última instancia "eso a nadie le importa, porque lo importante es cómo afronta la gente esta situación". Ilusionista y cómico antes de iniciar su carrera literaria, el autor sueco asegura que "la magia, como la escritura, es cuestión de aprender a hacer creíble lo fantástico, pero con un lector en vez de público". "Igual que en los monólogos de humor, tomas una situación común con la que el público se puede identificar e introduces algo muy distinto. En Déjame entrar usé el suburbio en el que crecí y que por tanto conozco muy bien, e introduje un vampiro", recuerda.

Si en Déjame entrar Lindqvist volcó numerosas experiencias de su infancia, en Descansa en paz se ha valido de vivencias adultas, "porque el mayor horror para un adulto es perder a sus seres queridos, en especial a los niños". "Este es un libro de horror adulto frente a Déjame entrar, que ha resultado más atractivo para los jóvenes y en Suecia se ha convertido en un libro de culto para chicos de entre 14 y 16 años", señala.

Insiste el escritor en que Descansa en paz, que también puede ser calificado como un enorme drama, es "un libro de terror" y él, "un autor de terror, aunque escriba de modo diferente a otros del género". Y de no estar en las estanterías dedicadas al horror, su obra -bromea- podría estar entre las novelas de amor, un sentimiento con "una misión crucial en mis historias, porque tiene que haber amor para equilibrarlo todo, y creo que la gente es capaz de amar, creo que ese es el motivo principal que mantiene unida a la sociedad".

Es imposible obviar el papel que juega el amor en esta novela: el amor que lleva a un abuelo a desenterrar a su pequeño nieto cuando sospecha que puede haber revivido en su ataúd, el amor que lleva a la madre a alimentar con biberones de glucosa el pequeño cuerpo momificado, o el amor de un niño que ve regresar a su madre del más allá aunque con el cuerpo destrozado por un accidente. "El amor es muy importante, incluso si a veces es un amor distinto, un amor oscuro", reflexiona.

Como ya hizo con Déjame entrar, Lindqvist ha firmado también el guión de la versión cinematográfica de Descansa en paz, aún por rodar debido a que los productores han recibido varias ofertas jugosas de Estados Unidos para que el filme se realice allí, algo que no desea el escritor.

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