ROSS | Inauguración 2018-19

La Sinfónica de Sevilla abre temporada invocando al Verbo

  • La ROSS ofrece hoy y mañana a las 20:00 en el Maestranza sendos conciertos con obras de Samuel Zyman y Leonard Bernstein

John Axelrod en el centro del grupo de que presentó el debut de la ROSS 2018-19 John Axelrod en el centro del grupo de que presentó el debut de la ROSS 2018-19

John Axelrod en el centro del grupo de que presentó el debut de la ROSS 2018-19 / José Ángel García

John Axelrod, director artístico de la ROSS, presentó ayer, acompañado por otros ocho protagonistas, el primer programa de la XXIX temporada de conciertos del conjunto sevillano, que tiene como lema “La música y la palabra escrita”.

“Empezamos por el principio, por el Verbo, la Biblia, la Torá, el Corán, las Tres Culturas”, dijo el director texano de una cita que incluye un estreno absoluto, Sefarad, un concierto para guitarra y orquesta original del compositor mexicano Samuel Zyman (1956) que tocará como solista el sevillano José María Gallardo del Rey, y la Sinfonía nº3, subtitulada Kaddish, de Leonard Bernstein (1918-1990), que se ofrecerá en la versión póstuma, modificada ya en nuestro siglo con el añadido de un poema de Samuel Pisar, un superviviente del holocausto que falleció en 2015.

Axelrod afirmó que frente  a la tendencia actual de afrontar la música contemporánea “desde una perspectiva científica”, la ROSS inauguraba su temporada con “una música que no es ciencia, sino música del alma”. “Este concierto tiene un propósito programático –añadió–. Quiere narrar una historia, hacer hincapié en una realidad simbólica o metafórica, la de la tradición judía vista desde Al Ándalus, una tradición que cuestiona a menudo a Dios, un dios que a veces es benévolo y a veces extremadamente violento”.

La alusión a Al Ándalus y a las Tres Culturas, que justifica el patrocinio de la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo, cuyo director gerente, José Manuel Cervera, participó también en el acto de presentación, parte del estreno de Sefarad, la obra de Zyman, profesor en la Escuela Juilliard de Nueva York, un “judío askenazi que tiene el español como lengua materna, por lo que se siente muy cercano al mundo sefardita”, como comentó el mismo compositor. Sefarad nace “de una idea de mi compatriota y amigo Sergio Bross, que es judío sefardita y que hace diez años compuso una suite para guitarra sola que tituló Sefarad. Él me invitó a convertir los temas de su suite en un concierto para guitarra y orquesta”. La obra, en los tres movimientos tradicionales (“un allegro inicial, un lento dramático y un final más celebratorio”), nace de la mezcla de los temas de Bross y de su autor y bebe de la cultura de Andalucía y de los judíos “en escalas, temas y acordes”. El guitarrista sevillano José María Gallardo del Rey tocará como solista Sefarad, “un concierto muy difícil, pero muy bello, que será prueba de toque para el concertismo del siglo XXI”.

La segunda parte del concierto estará ocupada por la Sinfonía nº3 de Leonard Bernstein, una obra que servirá para cerrar el ciclo que la ROSS ha dedicado a la música del compositor americano en el centenario de su nacimiento. Subtitulada Kaddish, la última sinfonía de Bernstein requiere de una gran orquesta, narrador, soprano solista, coro y coro de niños. Estrenada en 1963 y revisada en 1977, la obra conoció una nueva versión cuando en 2003 a los textos recitados se le añadieron los de un poema escrito por Samuel Pisar (1929-2015) a raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Tras los atentados de 2001, Samuel Pisar añadió unos textos a la sinfonía de Bernstein

Judith y Leah Pisar, respectivamente esposa e hija del abogado y escritor polaco, superviviente del Holocausto, recitarán en Sevilla los textos de su esposo y padre. Judith contó su estrecha relación con Leonard Bernstein y cómo fue ella la que le presentó a su marido. “Bernstein se sentía culpable por no haber podido alistarse, a causa de su asma, y combatir en Europa durante la Guerra. Quería dejar como legado esta obra como un réquiem por el Holocausto.” Meses antes de su muerte, el compositor pidió a Samuel Pisar un texto para su Kaddish, pero Pisar se negó, pues pensaba “que no podría escribir nada que estuviera a la altura de la música”. Leah Pisar, que trabaja en el Proyecto Aladdin de la Unesco, comentó que los atentados de 2001 desencadenaron en su padre “el deseo de transmitir un mensaje al mundo, y lo hizo a través de este poema”. Para Axelrod, los textos de Pisar “dan nueva luz a la obra, que en su primer estreno en 1963 no tuvo un gran éxito”.

La soprano Kelley Nassief ha cantado la obra en 22 producciones en los últimos 22 años, y la primera vez que lo hizo con los nuevos textos “sintió una gran responsabilidad por poner voz a esos seis millones de voces silenciadas”. Para Íñigo Sampil, director del Coro del Maestranza, la obra es casi un resumen de la música del siglo XX, “muy mahleriana en la reunión de elementos diversos, pues en ella hay influencias de Bartók, Shostakóvich, Hindemith, el serialismo de Schoenberg, el swing americano o la música popular judía”.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios