Diez negritas.

Diez negritas.

Iván Espinosa de los Monteros reaccionaba airado, mientras su portavoz acusaba al presidente andaluz de echarse en brazos del PSOE. La portavoz socialista, por su parte, lo acusaba de estar con Vox. Así que el presidente andaluz se encontró exactamente donde más hubiese deseado: en el centro, entre ese fuego cruzado a su derecha y a su izquierda. Todo un indicador del debate, que, con las lógicas tensiones, resultó más plácido de lo previsible para el presidente. Seguramente contaba con esto al convocarlo, con el viento de cola de los sondeos. El discurso tuvo pulso, aunque todo discurso de 90 minutos es, por definición, deficiente, porque siempre hubiera sido mejor en 45. Siempre. Parafraseando al gran Juan Gómez, Juanito, que dijo aquello de “noventa minuti en el Bernabéu son molto longo”, en definitiva “90 minuti en el Parlamento son molto petardi”. Con todo, el discurso tuvo orden y anticipación; y de los cara a cara, no sin encajar golpes, salió airoso. Una veterana cronista parlamentaria, que ha visto todo allí, tuiteó a media tarde lo que resumía la percepción generalizada: “va ganando por goleada”.

LA SANIDAD DE LOS 8.000

La Sanidad, como era previsible, se convirtió en el frente de batalla. Cero sorpresa. Tras el exordio en torno a tres ejes –impacto Covid, tag #AndalucíaFunciona y record presupuestario– Juanma Moreno entró en harina, definiendo una reforma integral de la Sanidad como objetivo, persuadido de que ese era su flanco más débil. Ahí percutió a golpe de cifras: desde su llegada al poder, 3.000 millones más en Sanidad, 7,4% del PIB; en Atención Primaria, incremento del 20% en el número de médicos y enfermeras, y una dotación de 700 millones de euros más que en 2018. Moreno acertó evitando la retórica de los adjetivos para enfocarse en los datos. Recordó que el 1 de noviembre habrá 18.500 sanitarios más que hace tres años.La oposición enfocó el debate en que el 1 de noviembre habrá 8.000 contratos menos que el 31 de octubre. No tardó en hacerse notoria la apuesta previsible por los 8.000 contratos Covid que se no van a renovar, con la certeza de que es el mantra más potente del que disponen, y que repetirlo mil veces, denominándolos despidos, lo convertirá en la imagen real de la Sanidad y de la gestión del Gobierno: 8.000 despidos, 8.000 despidos, 8.000 despidos, 8.000 despidos... El PSOE incluso había convertido esa cifra en un ultimátum. Aunque Moreno enfatizara que la Junta va a mantener 12.000 contratos Covid a pulmón, pero que es insostenible sufragar a miles de analistas clínicos contratados con fondos Covid para hacer PCR ahora que ya no hay fondos Covid ni se hacen PCR, la batalla por el relato se había simplificado ahí definitivamente.

¡ELECTORALISMO! ¡ELECTORALISMO!

Un debate sobre el estado de la comunidad en un curso electoral inevitablemente se hace y se interpreta en clave electoral. Blanco y en botella. El presidente, por tanto, hizo una defensa electoralista; y la oposición, claro, hizo un marcaje electoralista. Es absurdo pensar que, con unos comicios en el horizonte inmediato, algún portavoz iba a actuar contraintuitivamente. Quienes de repente se mostraban sorprendidos y exclamaban “¡esto es electoralista!” digamos que lo hacían con el cinismo caricaturizado por el Capitán Renault con su “aquí se juega” en Casablanca.

En la batería de anuncios del presidente –¡será por anuncios!– guiños a los jóvenes, destinatarios habituales de cebos, con la Tarjeta Joven de Transporte y plan de ayuda a la contratación; a la ciudadanía con el Plan vive de vivienda pública en alquiler o el decreto inmediato para simplificar casi 300 trámites administrativos; a la industria con el Plan Crece de ayudas; al municipalismo con el incremento de la Patrica (participación de los ayuntamientos en los tributos) después de ocho años congelada; vacuna de la meningitis B; y suma y sigue. Enfrente: 8.000 despidos, 8.000 despidos, 8.000 despidos, 8.000 despidos... El peso del mantra ni siquiera destiló otros titulares de la intervención afilada de Inmaculada Nieto, más eficaz que la portavoz socialista, Ángeles Férriz, que por momentos pareció confiar más en los decibelios que en la dialéctica. Incluso desde las filas del PSOE aplaudieron a Inmaculada Nieto, que dijo “Ha habido un cambio de Gobierno, no un Gobierno de cambio”. ¿Estaba aplaudiendo el PSOE que dijesen que el PP y ellos son iguales?

Nieto es como Iago Aspas, uno de esos jugadores de talento que está en el equipo de sus amores aunque no vaya a ganar títulos. Pero es difícil brillar en el Celta, y era difícil brillar sobre el catenaccio de los 8.000.

PRESUPUESTOS Y EL ULTIMATUM DE FOGUEO

La llave del desenlace de la legislatura está en los presupuestos. Vox, que apela al adelanto, mantiene el veto; el PSOE se presentó con un ultimátum, o más bien con dos, de bloqueo de la negociación presupuestaria: respuesta antes del miércoles y condición sine qua non mantener los 8.000. Un error táctico: si planteas un ultimátum a 48 horas, te quedas sin margen de maniobra. Ante el ultimátum de Celis y Espadas, hubo una respuesta bizarra [no miren RAE] de Bendodo y Marín diciéndole que esperase sentado. Manca finezza. Moreno ironizó sobre la tutela de Ferraz. El PSOE rectificó el ultimátum y el PP les aprobó la mitad de sus mociones para desatascar el asunto. La portavoz socialista se declaraba satisfecha: “hemos visto que el PP está de acuerdo en una parte de las propuestas con nosotros y nosotros estamos de acuerdo en otra parte de las propuestas con lo cual es evidente que existe un espacio de entendimiento”. En definitiva, se ha rectificado el error táctico del ultimátum de fogueo. Después de llegar al debate declarando el naufragio de la negociación presupuestaria, se sale con la negociación presupuestaria rescatada. Teatro a no, a ambas partes les conviene mantenerse ahí.

BANCADAS VACÍAS

Una de las imágenes del debate, en la segunda sesión, ha sido la mitad de la Cámara vacía por la ausencia de la mayor parte de la izquierda. ¿Cuál era el mensaje? ¿Que no merece la pena escuchar a los portavoces de los partidos que sustentan al Gobierno porque simplemente iban a ir allí a darle jabón? Incluso con la certeza de que sería una sesión de jabón, como ha sucedido y sucederá en todos los parlamentos con todos los partidos que sustentan a todos los gobiernos, es una torpeza. Teresa Pardo ironizó con que Férriz se había hecho ya un Susana Díaz la víspera; y José Antonio Nieto dio las gracias a los 15 de la izquierda, menos del 25%, que estaban presentes. El mensaje que se transmitía es que no merece la pena hacer el trabajo por el que cobran.

EL ESTADO... DE MORENO

La carrera electoral no es plebiscitaria, pero va a tener mucho de plebiscitaria. Las luces y las sombras de la gestión del Gobierno de PP y Cs merece otra valoración, y sobre todo la parte de Cs que no rentabiliza sus aciertos, pero al final se impone el líder, tendencia creciente en la política del siglo XXI. Juanma Moreno ha logrado un perfil centrista reconocible –y reconocido– dentro y fuera de Andalucía, incluso atrayendo voto tradicionalmente de centroizquierda, y en el debate lo tuvo relativamente fácil para acomodarse en su zona de confort frente al portavoz de Vox: “Para unos soy un derechoso peligroso, para usted soy un izquierdoso, en fin, esto es la política misma. Todo el mundo me pone un adjetivo y yo al final lo que intento es ser inclusivo, intento sumar, intento respetar, intento en definitiva hacer una política diferente porque creo que es lo que nos están pidiendo todos los ciudadanos de Andalucía”. Au-dessus de la mêlée. Así se las ponían a Fernando VII.

El fenómeno empieza a consolidarse: los liderazgos sobre las marcas. Cada vez más candidatos incluso ensombrecen sus siglas en el marketing de las campañas. En Andalucía así lo detectan las encuestas, como el barómetro andaluz de otoño, con una valoración muy alta del presidente, que parece disfrutar de algo realmente preciado en política: apenas provocar rechazo. Claro que algunos, en lugar de evaluar el fenómeno, siguen prefiriendo declarar que la encuesta es falsa, sin un solo argumento más allá de la analogía endeble de que si lo de Tezanos es falso, todo sondeo oficial es falso. Ya se verá en su momento el acierto demoscópico, pero de momento la pataleta es contraproducente: un ataque con argumentos débiles siempre fortalece al otro. Y así va esto.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios