Análisis

francisco andrés gallardo

Ónega

Las mañanas de Cuatro se despidieron con frase de Pulitzer y tirón de orejas sobre la calidad del periodismo vinculada a la calidad social. Los tronistas regresaron a su parcela, cambiando logo. Mediaset, entre tanto balón ya, afina Telecinco para que no existan resquicios en su parrilla y crea una ventana de prestigio entre Ana Rosa y el informativo. Ahí entra Ya es mediodía, estrenado ayer, con Sonsoles Ónega, hermana mayor de Cristina Pardo. El nuevo espacio de actualidad en realidad es un suplemento de Espejo púbico, la compañía de Paolo Vasile ha visto el reflejo en la competencia directa para buscar así a su propia Susanna Griso y enlazar con los espectadores que ella deja al mediodía para proseguir con el mismo estilo y temas en la sobremesa. Es decir: un programa sin Ana Rosa y sin competir con las mismas armas de Al rojo vivo. La continuación del matinal cuenta con un rostro más joven que Quintana y más coincidente en modos (moderados) y aspecto con la matriarca de Antena 3.

Por lo pronto Ónega arrancó en su tertulia con Diana Quer, el Consejo de Ministras y la selección de las desdichas. Cuatro pierde su parcela de mayor interés para que Telecinco siga con la corriente de actualidad desde la primera hora hasta el comienzo de Sálvame. Mediaset trocea de manera nítida la programación de su principal cadena. La coartada del corazón y la pringue queda fortalecida con el recambio y la empresa vuelve a tomar confianza en los realities con un Supervivientes tan imperial como jartible, con el mazapán de Mosquera y las dotes en las retaguardias del maestro Joao. Y la vocación bronquista y autoritaria de la ganadora, Suescun, personaje de ficción en la teleirrealidad.

En ésas Griezmann remueve las claves de la comunicación entre los futboleros creando su propio Alaska & Mario para anunciar que se queda, complicidad de Piqué incluida. Los resortes del reality para cebar la espera de una decisión. Un exceso, y casi burla, para unos espectadores españoles a prueba de sorpresas y sobresaltos.

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