Escenario nuevo, incógnitas inquietantes

26 de febrero 2026 - 03:08

Seguimos para derbi, la tregua no existe y surge una nueva preocupación, una más, pero nueva. Aunque ya una vez Betis y Sevilla se enfrentaron en la Cartuja, aquello no pasó del bolo veraniego. De eso hace veinticinco años y ambos estaban recién ascendidos, con Juande Ramos en el banquillo bético y Joaquín Caparrós en el sevillista. Aquello fue un triangular que completaba Athletic Club y que se llevaron los béticos.

Pero esa primera confrontación en la Cartuja no probó nada de cuanto ahora preocupa. Fue un simple bolo veraniego sin nada que ver con lo que se anuncia para la tarde del domingo que estrena marzo. Un acontecimiento tan multitudinario que congregará a sesenta mil personas y en una zona difícilmente controlable, por lo que bien se hará si no se escatima medios para preservar la seguridad.

Ojalá todo discurra a pedir de boca y que los extensos alrededores del estadio no se conviertan en campo de Agramante. Toda vigilancia será poca en pos de que lo noticioso sólo ocurra en el área que delimitan las rayas de la cancha. Eso sería una gran noticia y un marchamo de indudable prestigio para lo que únicamente debe importar, el nombre de Sevilla.

Estamos en semana de derbi y se apresta a estallarnos en la cara el primer derbi serio en Cartuja. La historia hace que se sepa qué medidas tomar en Heliópolis y en Nervión, por lo que la novedad que es el debut en un nuevo escenario llega plagado de incógnitas.

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