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Análisis

eduardo florido

El fútbol como negocio

El sainete de la Supercopa puso otra vez en evidencia el desprecio al aficionado

Ala hora en que se escribieron estas líneas aún no había empezado la Supercopa de España. El resultado de la misma acentuará o atenuará, según el ganador, las acérrimas críticas a la RFEF por su gestión de una final que llevó a Tánger por no se sabe bien qué intereses, ¿o sí se sabe? Y si la derrota fue sevillista la forma en que el Sevilla respondió a la continua afrenta desde el órgano que debe regir el fútbol español tendrá su cuota de leña: los palos a José Castro arreciarán. En algún caso serán merecidos, pues su radiada dialéctica con Luis Rubiales será difícil de olvidar. Y si hubo triunfo blanco no deberían obviarse algunos detalles. Que sirva de lección, más allá del resultado, es lo esperable.

Hace años que el fútbol es un negocio, una palabra etimológicamente fácil de desbrozar: la negación del ocio, tal y como entendieron una cosa y otra los romanos. Y el Sevilla asumió esa forma de entender el fútbol como una "compañía mercantil" que ha sabido sacarle muchos réditos a este negocio que se fundamenta en una actividad lúdica para disfrute del tiempo libre, es decir, que corresponde al ocio. Hasta ahora, el Sevilla siempre supo darle su sitio al aficionado tratando el fútbol como negocio.

Sin embargo, de un tiempo a esta parte el club de Nervión, sus gestores y todos sus accionistas mayoritarios, ha multiplicado su tendencia a mirar el fútbol como un simple negocio, pero no siempre ha ido aparejado eso con una adecuada armazón para pelear en ese mundo salvaje que es el mercado libre. En España, además, hay un velo de corrupción que parte de unos desequilibrios alimentados en pro de los grandes.

El Sevilla fue a Tánger como invitado de piedra: pudieron más los intereses económicos, televisivos e institucionales que el derecho al ocio del aficionado. Y hablar de dignidad en este asunto es casi absurdo. En el fútbol, casi todo depende al final del resultado. ¿Ganó o perdió el Sevilla?

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