Análisis

juan antonio solís

Ni que lo hicieran queriendo

Si siguen usando tan mal el VAR que acaban desmontándolo, quien reirá será... el del pito

A veces, hacer algo mal es hacerlo bien. Si no estás de acuerdo con un invento, haces una praxis que deje mucho que desear y es posible que, si son muchos los que secundan esta maquiavélica práctica, la novedad acabe enterrada para gozo de sus detractores.

Lo pensé mientras veía asombrado el Atlético de Madrid-Alavés del pasado sábado, cuando el árbitro Melero López pitó un retorcido penalti que su colega del VAR, Gil Manzano, no quiso rectificar para convertir la pena, directamente, en surrealista. Y sospechosa. El defensa Duarte se tira el suelo sobre la línea de fondo para tapar a Marcos Llorente, y cuando el alavesista se desliza sobre la hierba, el atlético pisa con su pie izquierdo el tobillo de su oponente. Incluso lo hace ya superada la línea de fondo. Melero López pudo interpretar que el alavesista impacta en el rojiblanco, lo que ya es suponer, y que lo hace dentro del terreno de juego. Pero si Gil Manzano, con una cámara frontal que refleja con nitidez la acción, no lo rectifica, cualquiera que quiera desconfiar de la aplicación de la justicia con el novedoso artefacto está legitimado a hacerlo.

Hay pruebas videográficas utilizadas en procesos penales, y admitidas por los jueces, que han sido menos nítidas que la acción en cuestión.

Lógicamente, la escandalosa decisión hizo capilaridad por las redes sociales a una velocidad como del rayo, porque suponía un giro de tuerca más en esta tónica de interpretaciones, inhibiciones -¿de verdad que sólo había una toma de la agresión de Messi a Diego Carlos, y justo la que tapa De Jong?- o rectificaciones sólo cuando éstas benefician al poderoso.

El VAR es un factor corrector que deja en evidencia a los árbitros, airea sus errores, desnaturaliza su rol y desvirtúa su autoridad. Por eso el primero que agradecería el desmontaje del artilugio por su inadecuada praxis sería... el del pito.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios