Análisis

FÁTIMA DÍAZ

El nuevo Escobar

DMax retrata al narco colombiano famoso en dos documentales obra de su propio hijo

Sentí la necesidad de hacer un documental para que la gente no olvide que esto no es una historia de ficción". Con estas palabras explica Juan Pablo Escobar, hijo del narcotraficante colombiano, los motivos por los que se ha lanzado a dar su versión sobre la vida de su padre. Se trata de una serie de dos reportajes que DMax ha emitido los lunes por la noche bajo el título Escobar al descubierto, y pretende desvelar "la verdadera historia" del fundador del cártel de Medellín.

Cuenta, entre otras voces, con los testimonios de su hijo, Sebastián Marroquín -identidad que le fue asignada por seguridad a Juan Pablo cuando abandonó Colombia- y de su viuda Tata. Además, ofrece a los espectadores un amplio archivo de imágenes y vídeos que nunca antes habían visto la luz.

Juan Pablo Escobar cuenta de este modo su versión, después de mostrarse en más de una ocasión totalmente en contra del retrato que realiza Netflix de su progenitor en la exitosa serie Narcos. "Yo me ofrecí a colaborar con ellos, pero me dijeron que conocían la historia mejor que yo. Entonces, me senté a verla", responde irónico a la vez que recuerda el artículo en el que desmontaba la ficción evidenciando 28 errores importantes que encontró en su segunda tanda de episodios. El colombiano considera que Narcos es "irresponsable" y que puede "dañar a muchos" y seguir "incitando a la violencia". "Nosotros nunca vimos a Pablo Escobar con los ojos que lo ve Netflix. Si bien tenemos un respeto y amor por la figura del padre, y muchos momentos bonitos, ese amor no nos ha cegado frente a la gran violencia que causó", declara asegurando que la ficción "enaltece" la imagen de Escobar, quien aparece dibujado "como un héroe".

Además, Escobar Junior considera que la serie "oculta" o "maquilla" cómo fue el día a día de su padre a medida que su imperio crecía. "En la serie, Pablo Escobar es un bandido que cada vez se esconde en mansiones más grandes y más bonitas, pero no muestran su vida de sufrimiento, ni que lo ha pasado mal. Lo muestran con mujeres y con vehículos y mucho poder, pero la realidad es otra cosa. Mi papá cuanto más rico era, más pobremente tenía que vivir", recuerda al tiempo que reflexiona: "¿Para qué cuatro millones de dólares si me estoy muriendo de hambre y no puedo ir ni a la esquina a comprar el pan?"

El hijo del narco opina que Escobar se ha convertido en una franquicia sin dueño y una marca explotada por motivos monetarios, e incluso políticos. "Tengo un poquito más de derecho que Netflix de hacer dinero con él", confiesa el autor de dos documentales que rompen con un prototipo que, según su versión, nada tiene que ver con una persona real a la que nadie mejor que él para retratarla.

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