Toda obra pública sevillana que afecte a un Ministerio o a una Consejería tiene sus críticos, su pero y su aquel. Si no se hace, porque no se hace. Si se hace, porque se hace. Todo lo que se hace es susceptible de no hacerse, o bien se pudo hacer algo diferente. Y así como cada español tiene un Luis Enrique en potencia para seleccionar a su manera, cada asociación sevillana es como un Ministerio de Fomento en potencia, que diseña proyectos según su gusto, y se opone a los que diseñan los demás. Se volvió a ver con las obras que anunció el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, para ampliar el puente del Centenario.

Pueden ser obras buenas, pero pueden ser malas. O puede que sea un parche. Esto último lo dijo Sevillasemueve, que expresó sus recelos, al temer que las obras de ampliación a la viguesa (como si fuera el puente de Rande) encubran una excusa. ¿Para qué? Pues para ahorrarse la ejecución de los túneles de la SE-40, que son imprescindibles para articular mejor el área metropolitana de Sevilla.

En materia de obras públicas, casi todo puede ser y no ser al mismo tiempo. También se sabe que del anuncio a la realidad hay un largo trecho, a veces medio siglo. Véase el caso del Metro. En lo referido al puente del Centenario y los túneles de la SE-40, esto es como si una persona sufre fracturas en las dos piernas y le preguntan: "¿Usted qué prefiere? ¿Le curamos la pierna izquierda o la derecha?". Pues mire usted lo ideal sería que le curen las dos piernas. Sevilla necesita la ampliación del puente del Centenario (que es un embudo para el tráfico, y peor que será cuando inauguren el complejo de Palmas Altas) y necesita los túneles del río, sin los cuales la SE-40 sería una carretera fracasada. Necesita lo uno y lo otro para el área metropolitana y paliar los atascos de los fines de semana de verano y de tantos días.

Se supone que los túneles aliviarían el tráfico en el puente. Se supone que el puente aliviaría el tráfico en la futura SE-40. Pero insisto: andamos mejor con las dos piernas que a la pata coja.

El auténtico parche es el modelo de ampliación que anunció el ministro Ábalos. En la primera fase consiste en habilitar un carril más, utilizando el tablero completo, mientras el añadido de los dos carriles adicionales (como el puente de Rande) se deja para más adelante. Es decir, que Dios dirá cuándo se termina de verdad la ampliación del puente, después del parcheo.

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