La ventana

Luis Carlos Peris

Alegato por el espíritu y no por la letra

POSIBLEMENTE, muchos de esos vecinos que andan queriendo cargarse un abrevadero que es seña de identidad en dicho aspecto sevillano hayan llegado allí cuando El Tremendo llevaba un puñado de años sirviendo al personal. Tiene narices que una ley como la de Antibotellón vaya a ser verdugo de un bar como esa cervecería de Santa Catalina de tan buena aceptación por una ciudadanía que observa horarios y composturas. Sé lo que digo por propia experiencia y nada que ver esa cervecería con los establecimientos que han dado pie a esa ordenanza de no permitir tomarse una cerveza, o dos, en la calle. Que conste que, como vecino de una calle siempre atascada de coches con conductores que calman su iracundia a golpe de claxon, me pongo en el lugar de los ciudadanos que no pueden descansar por lo que viene de la calle, pero no creo que sea el caso que nos ocupa, convencido estoy de que no.

Tags

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios