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Desde mi córner

Luis Carlos Peris

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Aviso a francotiradores, Setién es historia

Tratar de montar en el Villamarín un avispero contra el cántabro es de un mal gusto supino

Parece que son los mismos los que andan preparando un avispero en Villamarín en torno a la figura de Quique Setién. Son los de siempre, esos que han hecho de una artificiosa exigencia una manera de vivir. Tinta derramada y comentarios en antenas variopintas que no vienen a cuento, como si el técnico cántabro estuviera aún en la órbita de tanta insidia. Inexplicable asunto que sólo sería positivo de significar una tregua en el acoso al Betis.

Bien pensado que es uno, servidor de Dios y de usted, estimado lector, creía que muerto el perro se acababa la rabia, pero no, no es así. Cuando parecía que alejado del Betis, la inquina cesaría, hete aquí que no, que la animadversión continúa en perfecto estado de revista y así se anda amasando un ambiente irrespirable que puede hacer metástasis y ser también perjudicial para el Betis en su pleito con el Barça. Y hasta se llega a decir que si el Betis no le gana a este Barça, nuevo fracaso.

Fracaso que sería en esta ocasión de esa dupla que forman Haro y Catalán, los dos personajes más odiados desde esas trincheras tras Setién. Y resulta que hace poco me confesaba un bético de esos que sólo quieren que el Betis gane juegue quien juegue y lo entrene quien lo entrene algo que asumen muchos correligionarios. Me decía que él no conocía al santanderino de nada, pero que un técnico que gana en Nervión marcando cinco goles debe ser contratado a perpetuidad.

No me ha sorprendido mucho este fuego graneado que siluetea la figura de Setién, pero eso no impide que lo considere fuera de lugar. Él ya está en la historia del Betis, no en el presente, por lo que es de muy mal gusto ir encabronando al personal con vistas a una recepción tumultuaria que mancharía la imagen del anfitrión. Esperemos que toda esta estrategia no surta el menor efecto y que la figura de Setién pase inadvertida, tal como lo que es, nada en el presente bético.

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