Visto y oído

Antonio Sempere

Menos es más

QUIERO lanzar una pregunta inocente al aire sin que sirva de incomodo: ¿alguien puede ver una edición de Días de cine de una tacada, tal cual se emite en estos momentos, asimilando información a lo largo de sesenta y un minutos, sin quedarse literalmente turulato?

Hay que ver cómo lo trabajan, qué empeño ponen en cada una de las piezas. Cuánto esmero ponen en todos y cada uno de los detalles, incluidos esos pasajes cinéfilos que colocan a modo de interludio entre un reportaje y el siguiente. Pero creo que no se han dado cuenta de que un programa de televisión es otra cosa. Algo más que la suma de tantísimo material.

Da la impresión de que cada redactor o redactora se ocupan en hacer lo suyo lo mejor posible, entendiendo como lo mejor metiendo cuanto más mejor, citando cuanto más mejor, documentando cuanto más mejor. Pero falta que alguien amalgame todo eso. Que el programa respire. Que tuviese un poco de plató. Alguna conversación, aunque fuese fuera del mismo. Un cara a cara entre invitados. No sé. Todo ese ritmo que alcanza, por ejemplo, 'Página 2', y que de la que esta revista de cine adolece.

Los Telediarios duran en la actualidad los mismos sesenta minutos que Días de cine. A algunos se les hacen los informativos muy largos, es cierto. Pero tienen su escaleta, su tempo, y la verdad es que a menos que te descuidas puedes dejarte llevar por ellos hasta el final.

En Días de cine, incluso en un momento de supuesta calma, como es la página de la Banda Sonora, te colocan un montón de rótulos para que no pares de leer. La cuestión es darlo todo. Y a veces menos es más.

Tags

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios