Desde mi córner

Luis Carlos Peris

El Betis, ante una cita con la autoestima

PRIMER domingo de diciembre y acontecimiento de alta tensión así que el sol se posiciones en la vertical de Heliópolis, esa Ciudad del Sol. Alta tensión en la comparecencia ante sus fieles del Real Betis Balompié, convertido sí se sabe por qué en una máquina de perder partidos. Decimoquinta jornada de Liga y el Betis no sólo no responde a las expectativas creadas en el verano, sino que se postula para el gran batacazo.

Pero estamos en diciembre y, a falta de seis meses para que se ajusten los balances, no es de recibo arrojar la toalla. Hay tiempo sobrado para enderezar el comportamiento y todo empieza por la obligatoriedad de que sea hoy cuando se enfile la senda adecuada. Y hay que hacerlo desde la fantástica plataforma de lanzamiento que es el manque pierda bien entendido. El manque pierda como alarido de fidelidad y no como grito de conformismo es el punto de partida.

Escuece la reciente humillación en el sitio donde más rechazo produce la obra mal hecha, pero también debe el bético pensar que la penúltima humillación fue donde el Real Betis Balompié pisó fondo para impulsarse y que la película acabase de color rosa. ¿Por qué no otra vez igual? Ya sé que no se pusieron los cimientos debidamente para que así ocurra, pero es hora de que el optimismo aflore para que suba la autoestima y así pueda el juguete volver a funcionar.

La cita es con un rival directo de nuevo cuño. Bueno, más que rival directo podríamos reconocer que se trata de una bestia negra de reciente creación. Al Rayo no le gana el Betis de Mel desde que ambos vivían en los avernos, pero los molinos no se inmutan con el agua que va río abajo. Hoy, cuando el astro rey esté en la vertical de la Ciudad del Sol, al Betis no le vale otra cosa que apretar los dientes, confiar en sí mismo y apoyarse en el manque pierda para salir adelante.

Tags

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios