La ciudad y los días

carlos / colón

Callejuela sin salida

CIENTO treinta y cuatro años lleva el catalanismo dando por saco teóricamente (primer congreso catalanista) y 115 haciéndolo prácticamente (victoria electoral de la Lliga Regionalista), dando los bandazos entre la derecha y la izquierda de todos conocidos y por tantos silenciados. Hombre, no es cómodo para los nacionalistas recordar que Cambó, el más importante líder de la Lliga, asustado ante la deriva revolucionaria, apoyó a Franco, puso su fortuna e influencia a disposición de los golpistas, legitimó al Caudillo ante las potencias europeas e incluso invitó a los miembros de la Lliga a unirse a la causa franquista. Incómodo, ¿verdad? Tanto como otras verdades históricas que desmontan las mentiras sobre el papel de Cataluña en la Guerra de Sucesión desde 1705 a 1714 o sobre ese supuesto reino o nación que nunca existieron.

Dado que todo nacionalismo se fundamenta en estos mitos, medias verdades y mentiras enteras, la historia ha sido siempre su mayor enemiga. Lo que en el País Vasco y Cataluña se ha hecho en materia educativa gracias al error de la transferencia de esta competencia -consumada en 1992 con el segundo gran pacto autonómico firmado por González y Aznar- ha permitido falsear la historia intoxicando y adoctrinando a varias generaciones de vascos y catalanes. Como el director del Shinbone Star de El hombre que mató a Liberty Valance, entre la leyenda y la realidad histórica los nacionalistas siempre prefieren imprimir la leyenda.

Estamos cogidos en un callejón sin salida: es tan democrática y constitucionalmente legítimo defender el independentismo como imposible llevarlo a la práctica con un referéndum catalán o uno nacional; y la solución socialista del federalismo es una de tantas tonterías de Sánchez, porque todos sabemos que no satisface a los independentistas. Tácitamente se había aceptado que el independentismo era un elemento retórico de presión política para obtener más prebendas que otros territorios. En este país nuestro hasta el terrorismo etarra fue utilizado así: recuerden lo del árbol y las nueces de Arzalluz. Este escenario se ha roto. Perdido ese equilibrio con mucho de chantaje, el camino tiene menos salidas que nunca. Tras tantos avisos falsos para meter miedo, el lobo está aquí. Y que las manifestaciones de la Diada hayan adelgazado no significa que vaya a irse. Como en la copla de Juana Reina, estamos en una "callejuela sin salía, donde yo vivo encerrá".

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