La Campana

José Joaquín León

Campaña electoral

HA cambiado bastante el ambiente de las cofradías en los últimos años. En otros tiempos, hubiera resultado chocante que dos candidatos a la presidencia del Consejo General de Hermandades y Cofradías plantearan su actividad en plena Cuaresma. Sin disimular, participando en encuentros digitales con los internautas de los diarios sevillanos, y siendo conscientes de que su presencia se interpreta como ya sabemos. Conste que lo están haciendo con elegancia y respeto. No es, precisamente, como el debate de investidura. Las apariciones de Joaquín Sainz de la Maza y Enrique Esquivias no son como los duelos de Rajoy, Sánchez, Iglesias y Rivera. Gracias a Dios, todavía hay diferencias.

La presencia pública de los dos candidatos al Consejo no se debe a una campaña, porque no ha comenzado oficialmente. Pero ambos confirmaron que se presentarían, con la suficiente antelación para que la Cuaresma y la Semana Santa puedan influir en lo posterior. Es cierto que Joaquín Sainz de la Maza fue el primero en anunciar que se presentaba, aunque la candidatura de Enrique Esquivias ya flotaba en el ambiente. Si el ex hermano mayor de la Macarena esperaba un efecto disuasorio, la realidad es que el ex hermano mayor del Gran Poder activó su proyecto y lo confirmó, quizás antes de lo esperado.

Otra singularidad de estas elecciones es que se han publicado los nombres de otros miembros de las candidaturas con varios meses de antelación. Están incluidos cofrades que forman parte del actual Consejo, todavía presidido por Carlos Bourrellier. Por eso, hay que destacar el papel nada fácil, y sin embargo caballeroso, del actual presidente. No va a seguir, pero tiene a varias personas de su Consejo que aspiran a continuar, con otro candidato a presidente, al que ya se han vinculado.

En estos días se han oído y leído declaraciones de neutralidad, empezando por el arzobispo. Ha recalcado monseñor Asenjo que no apoya expresamente a ningún candidato, y que respeta a ambos. Su papel tampoco ha sido fácil. Todo el mundo sabe que prefiere las candidaturas únicas consensuadas. Y algunos cofrades eran partidarios de un entendimiento que ahorre secuelas. A priori, parecería más factible un pacto en el Consejo que en la Moncloa. Pero, a día de hoy, resulta muy difícil, como la concordia de la Madrugada. Pues Joaquín lo anunció primero y Enrique dio un paso adelante. En los próximos meses, se verá la evolución de esta campaña discreta, que ha tenido su pórtico en Cuaresma.

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