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Juan Ruesga / Navarro

Ciudades culturales

LAMENTO mucho como andaluz que Córdoba no haya sido elegida Capital Europea de la Cultura 2016. Era un buen proyecto y marcaba un camino claro a recorrer. Pero después de lamentarlo, hay que mirar hacia adelante. Analizar los posibles errores y carencias de la candidatura. Córdoba ya ha conseguido muchos rendimientos del esfuerzo realizado: reunir a distintas organizaciones locales bajo un mismo impulso; dotar a la ciudad de proyectos y equipamientos alrededor de un único objetivo; ilusionar a los habitantes de la ciudad con que es posible y rentable optar a metas singulares. Y conseguir que el adjetivo "cultural" se una a su nombre, en términos de actualidad.

Otra actitud es buscar agravios e injusticias en el jurado y descalificar el proyecto ganador, presentado por San Sebastián. Pienso que es un camino erróneo. Conozco desde hace muchos años la vida cultural de la capital guipuzcoana y estoy convencido de que han preparado un buen proyecto. Es una ciudad que viene trabajando bien en este tipo de proyectos de coordinación de programas culturales. Por ejemplo, cuando a principios del siglo XX, países como Suiza, Francia e Italia comenzaron a promocionar el turismo cultural, San Sebastián fue la primera ciudad española que puso en marcha, en 1903, un Centro de Atracción y Turismo, que desde entonces ha coordinado y fomentado la actividad cultural de la ciudad. No puedo olvidar, por ejemplo, que apoyó el primer Festival de Teatro Independiente de España que se celebró en San Sebastián, en 1970. San Sebastián es algo más que Bildu.

Córdoba debe seguir adelante, y considerar que los conocimientos conseguidos y los frutos alcanzados, tienen una gran relevancia. Se ha mencionado que están estudiando una asociación de las ciudades españolas que han participado en la candidatura. Parece un buen camino. De hecho, ya existe una asociación de nivel europeo de las ciudades que han sido candidatas, que unen esfuerzos e información. Ese camino asociativo y de coordinación suele dar muy buenos resultados en ciudades de tamaño medio, como las que normalmente optan a la Capitalidad cultural europea. No queda otro camino para poder competir con las grandes ciudades como Roma, Paris, Berlín, Viena, Londres, etcétera que siguen reforzándose año tras año en infraestructuras y programas culturales.

En Andalucía debemos aprender a organizar proyectos que coordinen recursos e infraestructuras de nuestras ciudades, antes que intentarlo en solitario. Ya lo he contado muchas veces y en muchos sitios, pero creo que Córdoba, Málaga y Sevilla tiene que ponerse a trabajar con el objetivo de constituir un proyecto cultural del máximo nivel. Objetivo que es más difícil de alcanzar para cada una de las tres ciudades por separado. Y gestionarlo de manera que esa coordinación tenga continuidad. Tenemos el AVE como articulador del triángulo. Otras ciudades andaluzas se irán incorporando. Pero ahora hay que actuar en lo que ya es posible. Y deberíamos pensar en aumentar el peso cultural de nuestras ciudades en España. Nos irá mucho mejor.

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